Marta

Se trata de un grandísimo trabajo periodístico confeccionado con la sensibilidad necesaria para un asunto tan cruel y tan doloroso como es el caso de Marta del Castillo

FOTO: Raúl Caro EFE

Este viernes se ha estrenado en Netflix la serie documental «¿Dónde está Marta?» sobre la desaparición y asesinato de Marta del Castillo. Cuarzo Producciones está detrás, con Nacho Abad como responsable y co-productor del proyecto. Nacho es un excepcional periodista especializado en sucesos del que tengo la mejor de las opiniones después de comprobar el mimo con el que maneja la información (tiene mucha y de las mejores fuentes) de este tipo de noticias, sensibles, muy sensibles y cuyo impacto en la sociedad puede levantar desde juicios paralelos hasta reacciones incontrolables. Nacho Abad las cuenta como pocos. Le pone pasión, sí, pero también serenidad. Pocas veces usa adjetivos y maneja los datos con rigor, fiándose de su cabeza y no de sus tripas. Las críticas a la docu-serie han sido fantásticas. Primero, porque el relato de lo ocurrido es exhaustivo, poniendo al espectador en el contexto adecuado para saber quién era quién en toda esa trama. Y después, porque tiene ritmo, testimonios clave y un tratamiento jurídico impecable. Todo ello te provoca querer llegar al final con inquietud. Pero es que, además, huye del morbo, de las reconstrucciones que podrían llevar a escenas explícitas. No es sólo un documental: aporta contenido inédito que puede ayudar en la investigación. En definitiva, se trata de un grandísimo trabajo periodístico confeccionado con la sensibilidad necesaria para un asunto tan cruel y tan doloroso como es el caso de Marta del Castillo. Los productores, guionistas y realizadores de la serie han contado, desde el inicio, con la colaboración y ayuda de los padres de la joven, que se pusieron a disposición de Nacho Abad con los que, por cierto, mantiene una estrecha relación y, obviamente, su apoyo ha sido clave. Leo en estas horas posteriores a su emisión, algún que otro vómito en redes sociales, personas empeñadas en emponzoñar hasta el sufrimiento de una familia, gente que acusa al padre de Marta de sacar beneficio económico de la serie, de seguir estirando el chicle para continuar viviendo a rebufo del caso. ¿También van a decirle a una familia deshecha cuándo y por cuánto tiempo van a poder seguir pidiendo justicia? ¿Cuándo aparecer, cuándo reclamar? ¿Los quieren calladitos y en sus casas, sin molestar ni revivir? ¿Ni sufrir lo que quieran les vamos a permitir?