El «método Guinot» contra el robo

El marisquero mete pequeñas notas secretas enrolladas dentro de las conchas de las ostras

FOTO: STRINGER REUTERS

A Christophe Guinot se le conoció en Francia por sus curiosas ostras en forma de corazón, un lujo kitsch tal vez, pero muy demandado cada 14 de febrero. Ahora, Guinot, de 60 años, y afincado en la costera localidad de Leucate en el sur francés, se ha convertido en un respetado marisquero por su astuta técnica para disuadir a los ladrones de ostras.

Guinot cultiva sus bivalvos en una laguna cercana a la frontera con España. Pero este apreciado (y caro) acéfalo de la gastronomía gala también ha atraído a cacos especializados en el robo de este manjar marino. Con apenas una barca y un buen cuchillo, en minutos les resulta muy fácil hacerse con la mercancía que durante años han estado criando pacientemente los ostricultores. Hace un sexenio al mismo Guinot le arrebataron casi 3.000 kilos de este marisco. Harto, en 2016 ideó un método para no volver a sufrir este varapalo.

Guinot mete pequeñas notas secretas enrolladas dentro de las conchas de las ostras. En ellas se pueden leer mensajes tipo: «¡Has ganado tu peso en ostras!» y hasta deja un teléfono de contacto. Cuando quien abre la ostra y llama para reclamar su premio, se le pregunta dónde ha comprado el marisco. Y si no es una de las pescaderías a las que Guinot suministra, suenan las alarmas. La Policía puede entonces seguir el rastro y hallar a los ladrones.

El ostricultor asegura que desde 2016 y tras elaborar su meticuloso sistema de cebo con un botín inexistente, nunca más le han saqueado. Según los marisqueros de esta región que han seguido la técnica de introducir mensajes en las ostras, el «método Guinot» funciona. Lo corroboran los datos del Ministerio del Interior francés recogidos por Reuters. En 2017 hubo 19 robos de ostras en esta región, pero 2020 se cerró sin ninguno.

Ya lo ha explicado el propio Guinot en más de una ocasión: «Las ostras son mucho más que un delicioso y elegante marisco. Son testimonio de una profesión llena de pasión y un tesoro del mar que es importante valorar y cuidar».