Juan Carlos I, exonerado por la justicia suiza y española

«La Justicia ha puesto en su sitio a los calumniadores de oficio que orquestaron una campaña miserable contra el Rey padre»

FOTO: robin utrecht GTRES

Doce minutos después de hacerse pública la decisión de la Fiscalía exonerando al Rey padre, publiqué en El Imparcial, diario de referencia de la Fundación Ortega-Marañón, un artículo titulado: «¿Y ahora qué dirán los calumniadores de oficio?», en el que afirmaba: «La maniobra estaba clara. Se trataba de crear un gran escándalo en torno al Rey Juan Carlos para que su hijo, Felipe VI, saltara en defensa de su padre, introduciendo a la Monarquía en el debate público». Eso privaría a la Institución de su credibilidad como plataforma neutral sobre la que se solucionan los problemas de la nación. El Rey no embistió la muleta que le tendieron los calumniadores de la extrema izquierda. Y se frustró la miserable operación cuyo objetivo era fracturar la Monarquía y dar paso a una República al estilo de la venezolana o la cubana.

Ahora la Justicia ha exonerado al Rey padre de los cargos que acumularon contra él los calumniadores y sus compinches. La Justicia suiza, la más independiente de Europa, a través del fiscal Berzosa, ideológicamente muy a la izquierda, ya había exonerado a Don Juan Carlos de todas las acusaciones y denuncias contra él vertidas. «Ahora la Justicia española ha hecho lo mismo tras dos años de obsesiva investigación, atizada por la fiscal general del Estado Dolores Delgado. Finalmente, junto a la verdad que nos hace libres, ha resplandecido, si bien lo más probable es que casi ninguno de los que han calumniado al Rey padre pedirán perdón por la tropelía cometida.

Los abogados de Don Juan Carlos podrían querellarse contra aquellos que, en las tertulias audiovisuales, en los periódicos impresos y digitales calumniaron al Monarca, en una de las campañas más miserables que ha envenenado la vida política española. Don Juan Carlos I no lo hará porque la Monarquía que defendió su padre Juan III contra el dictador Franco es la Monarquía de todos, también de los que han intentado lincharle. Don Juan Carlos, en fin, recibió de Franco todos los poderes y a todos renunció para establecer en nuestra nación la democracia pluralista plena, encarnando uno de los cuatro grandes reinados de la Historia de España, junto a los de Carlos I, Felipe II y Carlos III.

Luis María Anson, de la Real Academia Española