Los amos de este mundo

Jorge Fernández Díaz

Vivimos en un mundo gobernado al parecer por unas elites adoradoras del cientifismo, como dios único y verdadero de la nueva normalidad, prometida por los profetas de un mundo que debe venir tras el gran reseteo del actual y que debe seguir a la pandemia.

Lo llamativo de esto es que se consideran tan poderosos que portavoces suyos lo proclaman abiertamente sin aparentar temor alguno a eventuales consecuencias. Cuando menos hay que pedirles explicaciones, porque no consta que nadie les haya votado y elegido para esa trascendental misión para la humanidad.

Además de Klaus Schwabb, fundador del Foro de Davos, considerado como el areópago de las elites económicas y financieras del momento, está promocionando a un joven e intrépido asesor suyo que no tiene pelos en la lengua al explicar esos futuristas proyectos.

Yuval Noah Harari es su nombre y las cosas que afirma no pueden dejar indiferente a nadie. Hablando de las posibilidades de la actual cuarta revolución digital, Schuabb afirma que la diferencia entre esta revolución y las anteriores consiste en que la actual no cambia lo que estás haciendo, sino que ella te cambia a ti, cambiando tu código genético, y adquiriendo una nueva identidad. Y su asesor áulico pontifica que «al hackear organismos, las elites obtienen el poder para rediseñar el futuro de la vida misma, y que los datos podrán permitir a las elites hacer algo aún más radical que simplemente construir dictaduras digitales».

Pero no se queda ahí, sino que proclama que en el pasado la Gestapo o el KGB hubieran deseado poseer la capacidad de hackear a millones de ciudadanos lo que no pudieron conseguir por carecer de los conocimientos biológicos y de la potencia informática necesarios para ello. Pero lo preocupante se agudiza cuando sentencia que «pronto, algunas corporaciones y gobiernos podrán hackear sistemáticamente a todas las personas».

Al hackear y diseñar la vida de los hombres estaremos ante la mayor revolución de la historia de la humanidad desde su comienzo hace cuatro mil millones de años.

Para estos elitistas trashúmanos la ciencia esta cambiando el proceso de evolución por selección natural por una selección de diseño inteligente. «No por la inteligencia de un dios por encima de las nubes sino por la nuestra que esta en las nubes de IBM, o Microsoft». El cerebro, el cuerpo, o la vida no nos pertenecen a nosotros, que «solo somos animales hackeables por estas nuevas fuerzas impulsoras de la humanidad». Hitler y el doctor Mengele son unos párvulos al lado de esta pareja.