El día en el que las hipotecas costarán el doble que ahora

Durante años, era fácil escuchar, «la vivienda nunca baja de precio». Fue cierto hasta que con la Gran Recesión, dejó de serlo

FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Carmen M. Reinhart –nacida en Cuba como Carmen Castellanos– y Kenneth S. Rogoff publicaron en 2009, en plena Gran Recesión, un libro tan criticado como ya mítico: «Esta vez es distinto: Ocho siglos de necedad financiera». Los dos economistas describían, a partir de una recopilación exhaustiva de datos desde el siglo XII, las repetidas quiebras financieras de los Estados –España, Francia y Alemania, entre otros– a lo largo de la historia. España, Reinhart y Rogoff concluyen que en cada momento histórico, los dirigentes decían, cuando les advertían de las experiencias del pasado, «esta vez es distinto». Sin embargo, no lo era y la quiebra llegaba con puntualidad monótona y dramática.

La afición de los españoles, particulares y empresas, por el ladrillo es conocida. Unos por necesidad y para tener una vivienda en propiedad, aspiración tan legítima como de rentabilidad no garantizada. Otros, como inversión y negocio. Durante años, era fácil escuchar, «la vivienda nunca baja de precio». Fue cierto hasta que con la Gran Recesión, dejó de serlo. Fue el pinchazo de la burbuja inmobiliaria que, los más agoreros, temen que se repita. No es inevitable, pero es posible. Los precios, en algunas ciudades y zonas, ya son como los de antes de la crisis y la actividad en el sector se ha multiplicado.

Ayer, el Instituto Nacional de Estadística anunciaba que el número de hipotecas nuevas en marzo había sido de 43.778, un 18% más que en el mismo mes del año pasado y que el importe medio era de 154.223 euros. A finales de 2021 en España había 5,5 millones de hipotecas por un total de más de 500.000 millones, y casi el 75% son hipotecas a tipo variable, en un momento en el que se otea una subida del precio del dinero. No hay que asustarse, pero sí conocer la realidad.

Ayer, el euríbor estaba en el 0,35%. El tipo aplicado a la mayoría de hipotecas variables es el euríbor, más un punto o 1,5 puntos. Es decir, los hipotecados pagarían entre el 1,5% y el 2%. La anunciada subida de tipos de interés podría llegar, a medio plazo, hasta el 1%. Eso supondría que las hipotecas variables pasarían a costar entre un 2,5 y un 3% las más baratas, casi el doble que ahora. Para una hipoteca de 150.000 euros pasar del 1,5 al 2,5% representa unos 1.500 euros más al año,166 al mes. Es la realidad próxima y hay que prepararse. Mientras, Sánchez se enreda con «Pegasus», los indepes siguen a lo suyo y la oposición ve más cerca el poder. Y todos, pero especialmente el Gobierno, están convencidos de que «esta vez es distinto». Nadie lo garantiza.