La cumbre de las mujeres

Sánchez sabe que su influencia, su presente y su futuro político pasan por cumplir con la OTAN

Sandra Golpe

De esta cumbre de la OTAN quedará para la historia la foto majestuosa e insuperable de todos sus líderes en el Museo del Prado, posando junto a las Meninas, embelesados Johnson y Macron ante tanta belleza pictórica. Un diez se lleva España en organización, en imagen y en exhibición de sus tesoros. Nuestros representantes principales, todos, hablan un inglés fluido. Y ellas, aun siendo minoría consorte, han brillado, si cabe, más que sus respectivos maridos. Ha sido ésta la cumbre de las mujeres.

En Madrid, ellos le han confirmado al planeta su cambio estratégico: convierten a Rusia en el gran enemigo oficial y, a China, en «un desafío» –que es un paso previo al concepto de “amenaza»– y ambas ideas generan, como poco, una montaña de incertidumbres económicas que, por desgracia, notaremos los ciudadanos en nuestros respectivos bolsillos.

A vista de pájaro, se nos está quedando un mundo de dos bandos cada vez más enfrentados y, entre ellos, una guerra televisada en un país europeo, fronterizo, que paga estos meses la oscura factura de las vidas y las conquistas.

La OTAN parece salir de Madrid más fuerte y unida, aunque todos sabemos que las cosas cambian en un suspiro, según quién gobierne Estados Unidos. Al presidente Joe Biden se le ha visto firme, líder, afable –incluso pegajoso en las distancias cortas– aunque, a ratos, sus anotaciones sobre qué decir y qué hacer en cada cita hacen pensar que este nuevo tiempo geopolítico que nos presentan puede tener una pronta fecha de caducidad.

En cuanto a España, noticias satisfactorias para la Moncloa: del cero al diez, yo les doy un bien por lograr que, en las conclusiones finales, se incluya el concepto de la «integridad territorial» de la OTAN, que supone defender cada milímetro de territorio aliado. Ahí entran los nuestros, los ceutíes y los melillenses. Se sobreentiende que ambas ciudades autónomas serían protegidas por la Alianza, en caso de ataque. No hay mucho más que rascar puesto que Marruecos, como todo el mundo sabe, es aliado principal de Washington, y Rabat no iba a consentirnos esa mención.

Por lo demás, gran noticia económica para los roteños que Estados Unidos quiera incrementar su presencia en la base, con dos nuevos destructores. Ahora solo falta que este Ejecutivo de dos almas se las ingenie para materializar los compromisos de Pedro Sánchez en esta cumbre, sin romperse en dos. Es una gran paradoja que el PSOE tenga que volver a recurrir al PP, y no a su socio, para poder incrementar su gasto en Defensa, y es altamente surrealista que este Podemos, gobernante, quiera jugar también a ser oposición, sin inmutarse. Visto lo visto, una ya no descarta nada. Sánchez sabe que su influencia, su presente y su futuro político pasan por cumplir con la OTAN.