Política

Ciudadanos

«Un partido liberal relevante es garantía de moderación porque evita la deriva del PSOE a la extrema izquierda y del PP a la extrema derecha»

Luis María Anson

La ciencia política ha certificado, en las democracias pluralistas plenas, las ventajas de un partido liberal situado entre conservadores y socialistas y que pueda gobernar con ambos, conforme a los resultados electorales. Es la garantía de la moderación. Sin una agrupación liberal relevante, el partido socialista podría ser chantajeado por la extrema izquierda. Sin un partido liberal relevante, el partido conservador podría ser chantajeado por la extrema derecha. En democracias maduras como la española son muchos los ciudadanos que se inclinan en favor del voto liberal para asegurarse la moderación en la gobernanza del país.

En abril del año 2019, las elecciones generales españolas dieron mayoría relativa al PSOE con 123 escaños. El partido liberal Ciudadanos alcanzó los 57 diputados. La suma de ambas formaciones establecía una confortable mayoría absoluta de 180 escaños. Por razones todavía no explicadas, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se negó a negociar con Pedro Sánchez. El resultado de semejante disparate fueron las elecciones de noviembre de 2019 y la alianza de Pedro Sánchez con el partido comunista, con Podemos, con agrupaciones secesionistas y con los bilduetarras. Ciudadanos, al renunciar a su esencial papel bisagra y moderador y negarse a negociar con Sánchez, descendió de 57 a 10 diputados, porque perdió la confianza de sus electores, los cuales contemplaron estupefactos cómo el PSOE derivaba hacia la extrema izquierda en lugar de gobernar moderado por el centro liberal.

Los sucesores de Albert Rivera se han esforzado con mayor o menor acierto por recuperar el papel moderador en la democracia española. No lo han conseguido. Y Ciudadanos se está desmoronando.

Sin embargo, el centro liberal sigue siendo clave para evitar el péndulo extremista. Si el Partido Popular gana las próximas elecciones generales sin mayoría suficiente, se entenderá con Vox para gobernar. Si la victoria correspondiera al PSOE sanchista, Pedro Sánchez recompondría con comunistas, podemitas, secesionistas y bilduetarras la actual mayoría parlamentaria que ha convertido en escombros la moderación política y social.

Imperdonable, en fin, la pirueta de Ciudadanos en el año 2019. Sin embargo, la democracia española necesita un robusto partido bisagra que sea útil para gobernar, bien con los socialistas, bien con los conservadores, exigiendo la moderación y repeliendo los extremismos.