Italia y el Parlamento

Esta semana comienza la nueva legislatura del Parlamento Europeo y también el semestre de la presidencia italiana del Consejo de Ministros de la UE. La delegación de Roma se ha fijado como objetivos estratégicos la seguridad alimentaria, con la vista puesta en la Exposición Universal de 2015, que se celebrará en Milán, el relevo generacional en el sector agrario y los acuerdos comerciales internacionales (con Estados Unidos y Mercosur, entre otros). La producción biológica y las reglas de aplicación de la reforma de la PAC, sobre todo las relativas al sector del vino, son también cuestiones prioritarias, a pesar de los cambios institucionales que van a tener lugar en los próximos meses. A todo ello hay que añadir el delicado asunto de las cuotas lácteas durante la última campaña en la que estará vigente este régimen y la protección de las denominaciones de origen e indicaciones geográficas, cada vez más en cuestión por internet y por las negociaciones comerciales de carácter internacional.

Mientras tanto, en el caso del Parlamento Europeo ha llamado la atención el hecho de que ninguno de los dos grupos mayoritarios, populares y socialistas, hayan tenido mucho interés en hacerse con la presidencia de la Comisión de Agricultura durante las negociaciones de últimos días. Finalmente este puesto irá a parar a un miembro del Grupo Popular, aunque todavía no se sabe quién será. Es una prueba más de que en esta legislatura las cuestiones agrarias no serán una prioridad. La Comisaría de Agricultura tampoco se encuentra entre las de peso y entre las más deseadas, una vez que ya se aprobó la reforma de la PAC y ahora lo importante es su aplicación. En resumen: sigue la pérdida de peso de todo lo agrario en el contexto comunitario.