La cima

La Razón
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A Jérome Valcke se lo llevó por delante el aire purificador de la FIFA, que le descubrió un negociete con entradas del Mundial de Brasil – ¡ay, Brasil, y nos queda Río’2016!–. Valcke era el secretario general de Blatter, quien no ha podido sobrevir a lo que ya es un huracán apocalíptico que ha barrido a una cuarta parte de su cúpula directiva. Y las previsiones más alentadoras para Platini, al contrario.

A éste le pasó la aspiradora la UEFA, que ha dejado de considerarle candidato idóneo para suceder a Blatter y ha pensado que la mejor opción europea es precisamente su secretario general. Blatter fue secretario general en la FIFA de Joao Havelange y prosperó. Gianni Infantino irrumpe con todas las papeletas y muchas bendiciones para que el 26 de febrero le nombren presidente del vapuleado y agitado organismo rector del fútbol internacional. Entre sus rivales, Seikh Salman, de Bahréin, presidente de la Confederación Asiática de Fútbol, denunciado por varias organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Dice mi amigo Javier Olave, que se ha quedado a 60 metros de hollar la cumbre del Island Peak (6.189 metros de altitud), que «se llega a la cima cuando se vuelve a casa». En lugar de morir en el intento, regresa. Su decisión adquiere un valor incalculable cuando se renuncia a un objetivo tan próximo. En la FIFA y en la UEFA, aunque se investigan 127 pagos sospechosos entre noviembre y diciembre de 2010 por la elección de las sedes de Rusia y Qatar, resulta curioso observar las ventanas cerradas y cómo la regeneración proviene de dentro. ¿No calculan los riesgos o es que quieren enterrarlos? Otro misterio.