MENÚ
jueves 14 noviembre 2019
00:33
Actualizado

La vicepresidenta

Tiempo de lectura 2 min.

22 de junio de 2017. 23:58h

Comentada
Abel Hernández 22/6/2017

Acudí con curiosidad al Ateneo. Se presentaba la primera biografía no autorizada, tampoco desautorizada, de Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidenta del Gobierno, escrita por dos periodistas intrépidas, Gabriela Bustelo y Alejandra Ruiz-Hermosilla. Me invitó esta última, que había sido alumna mía a la que di matrícula. «La Vice-presidenta», que así se llama el libro, es calificada desde la portada como la mujer más poderosa de España, una mujer que no deja indiferente a nadie. En la sala Estafeta, donde se desarrolló el acto, oficiado por Victoria Prego, hacía calor y había poco público. Y ningún político de renombre. Y eso que uno de los que aportan su opinión sobre Soraya es Rajoy, su gran mentor, y los prologuistas del libro son los académicos Anson y Cebrián. ¿Indiferencia o boicot? Aparte de un desfile interminable de opiniones sobre detalles de la vida de la vicepresidenta y de su vertiginosa ascensión desde que se subió al autobús en León y se vino a Madrid a buscar trabajo, la obra, como dice Juan Luis Cebrián, es una meditación sobre el poder.

El «enigma Soraya» no se descifra del todo a lo largo de las 331 páginas del libro, plagadas de curiosidades. O porque no hay tal enigma o porque es indescifrable. O, más probablemente, porque nos adentramos con esta mujer en los inescrutables recovecos del poder. Ella es la que maneja los hilos de la Administración, tiene a su cargo el BOE y el CNI y ahora mismo es la encargada de hacer frente a la intrincada «cuestión catalana». No hay duda: Soraya es una profesional del poder. Nadie sabe a ciencia cierta cuál es su ideología política y tiene más detractores dentro del PP que fuera. Esta es una de las revelaciones del libro. Según Ruiz-Hermosilla, la clave está en Valladolid. Su trayectoria se comprende mejor rastreando su infancia y juventud, su implacable voluntad de ser la primera en todo, el piso, la familia de clase media... «Volver a Valladolid –ha reconocido ella alguna vez– es volver a lo cotidiano, a lo normal, a la vida». Y también viajando a Berlanga de Duero, en Soria, donde tiene sus orígenes, de donde es su madre y donde pasó aquellas largas vacaciones, cerca de la panadería. Más de un día habrá soñado con perder el poder para recuperar la libertad.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs