Primarias con fecha de caducidad

Chacón gana encuestas pero pierde el PSOE». Con esta frase se resume una forma de ver las primarias socialistas. Para muchos dirigentes del aparato sigue siendo mucho mejor –dónde va a parar– que el candidato sea elegido por un cenáculo reducido. Las primarias las carga el diablo y los votantes «no tienen ni idea» y «pueden elegir al menos adecuado». Bono dixit. Carme Chacón se perfila como candidata. También Patxi López, Eduardo Madina y el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. La que molesta es Chacón. Es la única que no es de la ejecutiva y, encima, los votantes –los tontos, iletrados e incompetentes votantes– la prefieren como se pudo comprobar ayer en la encuesta publicada en este diario.

Carme Chacón es la muñeca diabólica de la ejecutiva socialista. El sábado, el Comité Federal aprobó el reglamento de primarias. Lo hizo sin apenas discusión. Sólo Chacón protestó reclamando más debate y tiempo para estudiarlo. Es difícil de creer que 22 folios, 50 artículos y dos disposiciones adicionales más dos transitorias pudieran ser analizadas en una mañanita de discursos. La Ejecutiva Federal socialista ha sacado pecho y afirma que habrá «un antes y un después» de las primarias socialistas porque son abiertas a la participación. Bien, primer pero. Son abiertas a la participación para elegir al candidato a las elecciones generales. Los candidatos territoriales serán elegidos única y exclusivamente por los militantes, exceptuando el caso del PSC, que a pesar de los problemas o quizás por los problemas, ha abierto sus puertas de par en par.

Segundo pero. Las primarias elaborarán un censo previo que será cerrado una semana antes de la cita electoral. Los electores deberán inscribirse previamente en las agrupaciones socialistas si quieren votar. Si se animan a participar viendo los debates públicos de la última semana, no podrán. Será tarde. El censo previo no existía ni en Francia ni en Italia. Mejor dicho, en Italia se hicieron con censo previo las primeras primarias. La participación fue 5 veces menos que las que se efectuaron sin censo previo. Dicen en Ferraz que el censo es la manera de garantizar la limpieza. Que nadie vote dos veces, por ejemplo. En 2014, deben saber en Ferraz que hay programas informáticos que ponen coto a las habilidades de los «listos». De hecho, el programa existe. Sólo hay que preguntar a los que saben.

Tercer pero. Sólo se votará en las agrupaciones socialistas. Francia e Italia sacaron las urnas a la calle. Los franceses establecieron 10.000 puntos de votación. En España serán cuasi clandestinas. Además, si un elector quiere votar deberá ir dos veces a la agrupación. Una para inscribirse y otra para votar.

Cuarto pero. La Ejecutiva Federal será la garante del proceso. Controlará el censo y arbitrará los conflictos. Se crea una comisión de primarias formada por miembros de la ejecutiva federal y del comité federal, elegidos a propuesta de la ejecutiva. O sea, yo me lo guiso, yo me lo como. En Francia se creó una comisión independiente formada por miembros de la sociedad civil. Se hizo así porque se presentaba la secretaria general del PSF. En Italia, las primarias estaban garantizadas por una gestora. Ninguno de sus miembros era candidato.

Parece que el Comité Federal se curó en salud. Tranquilidad antes de las europeas. Después, ya veremos. El capítulo de primarias no está cerrado. Está pensado para garantizar el orden establecido. A lo mejor lo que necesita el PSOE es otra cosa. Es recuperar la confianza y volver a generar ilusión. Estas primarias chapuceras nacen con fecha de caducidad: 25 de mayo, día de las elecciones europeas.