¿Qué equipo se juega más?

¿Se espera alguna sorpresa en el planteamiento de alguno de los dos equipos?

–El patrón de juego del Barcelona es invariable y alguna novedad que introdujo la temporada pasada Guardiola, como la defensa de tres, hoy ni tiene sentido ni es necesaria. En el caso del Madrid, Mourinho ha confeccionado en anteriores clásicos alineaciones diversas; una fue ultradefensiva, con Pepe en el centro del campo; otras, con la línea media reforzada por especialistas; pero cuando mejor jugó el Madrid fue cuando el entrenador alineó a los «jugones». Hoy, la novedad en la zona de creación será posiblemente Modric, jugador de corte ofensivo junto a Xabi y Khedira, por el sancionado Di María.

¿Para cuál de los dos equipos es más trascendental el partido?

–Para ambos. El Madrid ha dado la Liga por perdida, y así parece con 15 puntos de desventaja con respecto al rival de hoy; por ello Mourinho se ha fijado dos objetivos innegociables, la Copa y la Liga de Campeones. En cuanto al Barcelona, cualquier partido que juegue contra el Madrid es importante –también sucede a la inversa–, e intentará no desperdiciar la oportunidad de imponer su juego frente a un equipo que ha perdido al portero campeón del mundo y de Europa y a dos defensas fundamentales, Ramos y Pepe. La otra duda en la retaguardia blanca es Marcelo, también baja sensible. No dejan de ser facilidades.

¿Qué partido se espera?

–El Madrid en su campo está obligado a ganar sea quien sea el adversario y es posible que salga a ventilar la contienda por la vía rápida, apoyado por el gran momento goleador de Cristiano Ronaldo; pero como se trata de una eliminatoria, también es de imaginar que si marca pronto, empiece a pensar en el partido de vuelta. Del Barça se espera lo habitual: control, dominio del balón por parte de Iniesta, Busquets y Xavi, y la fiabilidad de Messi.

¿La línea más débil es la portería?

–Sin Casillas y sin Valdés, si el Barça mantiene la fidelidad a Pinto en la Copa, la portería no es la línea más apreciable de ambos equipos. El suspense, no obstante, lo pone Mourinho. ¿Jugará Adán o Diego López? He ahí el dilema.