Recuperación, Montoro y Soria

Rajoy dijo ayer, después de la última reunión del Consejo de Ministros en 2013, que 2014 será el año de la recuperación. ¡Ojala se cumpla su vaticinio por el bien de todos! La verdad es que hubiese dado un potosí por contemplar lo que pasó ayer en La Moncloa. Debió ser duro, como siempre que se habla del recibo de la luz o de cuestiones que afectan a las eléctricas, empresas que se mueven muy bien en el entorno gubernamental, independientemente de quién mande. Me hubiese gustado ver, sin ser visto, las intervenciones de dos de los ministros más «quemados» de este Ejecutivo. Por un lado, Soria, el titular de la cartera de Industria, que no da una a derechas en política energética y que ha mantenido en el pasado reciente duros enfrentamientos con Montoro a cuenta del recibo de la luz. Este último, otro que tal baila, está esquilmando vía política fiscal a las clases medidas españolas; además, cuando anuncia una subida de impuestos, cosa que sucede un día sí y otro también, lo hace riéndose: «os fastidio y encima me alegro». ¿Se volvió a repetir el enfrentamiento entre ambos ayer o Rajoy no lo permitió? Tarde o temprano terminaremos sabiéndolo, aunque el presidente del Gobierno no lo quiso decir. Se centró, desde el punto de vista económico, en lo de la recuperación y en que habrá menos paro en 2014. Bienvenido sea ese pronóstico. Para completar los buenos augurios debería haber anunciado que el recibo de la luz y los impuestos bajarán el año que viene y que Soria y Montoro saldrán del Gobierno. Pero, conociendo a Rajoy, me parece que eso es mucho pedir, incluso en el Día de los Santos Inocentes.