Política

Sin trampa ni cartón

TV3 emitirá esta noche la esperada entrevista con el presidente de la Generalitat. No voy a poner en cuestión la profesionalidad de los dos conductores de la entrevista. No tengo por qué. Sin embargo, lo que hoy revela LA RAZÓN arroja razonables sombras de duda. La entrevista con Artur Mas se había planteado con un formato de dos conductores, Lidia Heredia y Carlos Prats, y tres profesionales expertos en materias concretas como sociedad, economía y política, a la sazón Jaume Freixas, Albert Closas y Josep Maria Martí. Estos tres profesionales se han fundido en negro. Ya no están. Alegan fuentes oficiales que faltaba espacio en el Palau para una entrevista con este formato de cinco profesionales. Es tanto como alegar que no se puede jugar un partido de futbol sala en el Camp Nou porque se queda pequeño.

Los responsables de la entrevista niegan, por activa y por pasiva, injerencias del Govern, pero es significativo que éstos surjan después del encuentro con los responsables de comunicación del President. ¿Casualidad? La imaginación es libre pero en estos temas las casualidades no existen. Meigas «haberlas haylas». Casualidades no.

Otro sí. Si los problemas de formato eran insalvables en el Palau, la entrevista podría haberse realizado en las estupendas instalaciones de TV3. Sin embargo, se prefirió la sede del Gobierno de la Generalitat. Seguramente, el president, tan entusiasmado por el derecho a decidir, no quiso tener problemas durante su entrevista con el derecho a protestar de los trabajadores de la televisión pública que están negociando su convenio colectivo. Por cierto, la negociación no va viento en popa. Al contrario, pintan bastos. Los colaboradores de Artur Mas, siempre tan celosos de la protección presidencial, cual guardia de corps, han optado por mantenerlo en la burbuja identitaria antes que enfrentarlo a la cruda realidad de la calle.

Todos los hombres del president han llegado a la conclusión de que Mas sólo debe preocuparse y ocuparse de lo importante. O sea, del proceso de transición nacional. Lo otro, los problemas de los catalanes, son asuntos menores. ¡Dónde va a parar! Nos jugamos el futuro del país y algunos pretenden protestar por el convenio, por «uns calerons de res». ¡Que desfachatez! Llegados a este punto impartieron las órdenes oportunas. Esta noche, entrevista en TV3. Sin trampa ni cartón. Con total transparencia. Ejem, ejem, ejem.