Con Tsipras y el populismo se vive peor

La Razón
La RazónLa Razón

Cuando se cumple un año del primer triunfo electoral de Alexis Tsipras al frente de Syriza, no hay nada mejor que acudir a las encuestas publicadas estos días por los medios griegos para evaluar el estado de ánimo de los ciudadanos tras estos meses de gobierno populista. Más allá de que todas ellas han coincidido en que los conservadores ganarían hoy los comicios, es aún más significativo que seis de cada diez consultados desaprueban la gestión del primer ministro. En este año, Alexis Tsipras han protagonizado todo tipo de escorzos políticos para mantener un discurso que era una mentira global con la que embaucó a los griegos y explotó su desesperación. Les prometió una Arcadia feliz y el fin de la austeridad y acabó firmando el programa de rescate más duro de los planteados por la troika, corralito mediante. Es un hecho que Alexis Tsipras no ha logrado que los griegos vivan mejor, sino todo lo contrario, a la espera, además, de los ajustes más duros, con la reforma de las pensiones y la fiscal. El populista se enfrenta a movilizaciones y huelgas casi a diario porque aquello que prometió no lo puede cumplir y lo que el país necesita no se atreve o no quiere afrontarlo. En todo caso, desde la perspectiva española, es recomendable mirarse en el espejo roto heleno y pensar que la izquierda española está rendida a Tsipras y a su política.