A pesar del...

Europa futura

El profesor Óscar Vara elabora una sugerente síntesis de capítulos muy diversos, mientras repasa el mundo al que se enfrenta Europa

Óscar Vara, profesor de Teoría Económica en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid, ha escrito un notable ensayo sobre un asunto del máximo interés, al que no se suele prestar la atención que merece: la política exterior. Se trata de El porvenir del viejo mundo, en la editorial Ariel, en el que explora los posibles escenarios que se abren para Europa en el nuevo mundo globalizado.

El autor es un conocido experto en Rusia, y el libro empieza acertadamente con la invasión a Ucrania, porque es el desenlace de las tensiones desatadas tras la caída del Muro de Berlín, cuando «el secretario de Estado de George H. W. Bush, James Baker, le aseguró a Gorbachov y al ministro de Asuntos Exteriores Shevardnadze que no habría extensión de la jurisdicción de la OTAN o de las fuerzas de la OTAN ni una pulgada al este». Pocos advirtieron del peligro del incumplimiento de dicho compromiso –véase https://bit.ly/472omit.

Putin tiene claros los cambios geopolíticos. Es verdad que habló de «orden mundial democrático y más justo» poco después de atacar Ucrania, pero el doctor Vara subraya que el déspota ruso tiene razón, porque el mundo efectivamente ha cambiado. En el último cuarto de siglo el G7 pasó de representar el 65 % del PIB mundial al 45 %. Y el peso de China en la economía del planeta saltó del 4 % al 18 %. También tenía razón Donald Trump, cuando aseguraba que la mayor amenaza para la hegemonía estadounidense es China; de hecho, «la guerra comercial o el veto a las empresas tecnológicas chinas no son políticas exclusivas de Trump, sino que ya forman parte de un inevitable cambio de rumbo de Estados Unidos respecto a China».

El profesor Óscar Vara elabora una sugerente síntesis de capítulos muy diversos, mientras repasa el mundo al que se enfrenta Europa, la idea de la propia Europa y las geopolíticas europeas, prestando especial atención a Alemania, Francia, España, los países del Este y Turquía. Por fin, aborda el despertar geopolítico de Europa, y los desafíos y oportunidades que enfrentarían unos posibles Estados Unidos de Europa, que «serían un jugador adicional de la multipolaridad» a la que nos ha conducido la serie de acontecimientos desencadenados tras el final de la Guerra Fría.