Insensateces

Sinsentidos

Por qué Tebas puede dejar tan a las claras que su ambición es planetaria y que a Laporta sólo le importa conseguir dinero para salvar la desastrosa gestión económica que vive el Barça. Vd y yo quedamos afuera. Yo, concretamente, quedo a rayas

Ayer, en el partido que enfrentó al Alavés y a mi equipo con rayas, a un aficionado del local le pegó un tantarantán. El partido se detuvo y sirvió para que la famosa pausa de hidratación se hiciera efectiva en los jugadores cuando en el marcador había tablas.

Al equipo de las rayas antes no le pasaban estas cosas, pero ahora nos remontan con una facilidad y con una pasmosa falta de capacidad de reacción, de tal forma que daban ganas de decirle al colegiado que no se reanudara la cosa, por Dios se lo pido.

Pero iba yo a hablarles de lo flipante que es que un 30 de agosto te pongan un partido a las cinco de la tarde y pelados de frío en diciembre no haya narices a que tu equipo de rayas juegue de día, a una hora prudente, donde puedas llevar al crío o a la nena, y que no salgas al descampado con la sensación de ser Jon Nieve.

Pero no, señoras y señores, en verano te colocan horarios con calor, pegando el sol a todo lo que da y, cuando llega el invierno, no hay manera de que no te claven la cita a las nueve de la noche, así que llegas a casa, con suerte, a medianoche.

Iba a decir que nuestros encargados de la Liga y sus horarios pensaran un poquito más en los aficionados, pero es que ya desde hace bastante no disimulan. No disimulan que les importamos un carajo. Y, si no, ya me contarán qué diantres pinta el partido en Miami. Qué diablos le puede interesar a un señor americano el choque del Barça con otro equipo del que desconocen todo, con todos mis respetos al Villarreal. Por qué es más importante que ese mismo señor compre la camiseta de Lamine Yamal que el aficionado que paga religiosamente su abono y acude todos los partidos haga frío o calor.

O dicho de otra manera: por qué Tebas puede dejar tan a las claras que su ambición es planetaria y que a Laporta sólo le importa conseguir dinero para salvar la desastrosa gestión económica que vive el Barça. Vd y yo quedamos afuera. Yo, concretamente, quedo a rayas.