España

Revolución Arrimadas en Ciudadanos

Villegas y Páramo dejan sus cargos. La nueva dirección estará formada por caras nuevas “que han estado empujando” y no se espera la vuelta de los críticos

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Desbandada en el Cs de Arrimadas. La portavoz de los naranjas en el Congreso se consolida como la opción más probable para presidir el partido e intentar reflotarlo de nuevo después de las dimisiones ayer de el secretario general de la formación, José Manuel Villegas y del que fuera el secretario de comunicación Fernando de Páramo. «Era una decisión tomada» y «personal». Esa fue la frase que ambos repitieron tanto en público como en privado tras anunciar que lo dejaban.

Ambos compartieron bancada en la Cámara catalana en su día con Arrimadas y ambos han anunciado su marcha diez días después de las elecciones generales del 10 de noviembre, donde Ciudadanos perdió más de 2,5 millones de votos y pasó de tener 57 escaños en el Congreso a solo diez diputados. Este resultado llevó a Albert Rivera a dimitir como presidente del partido al día siguiente, además de dejar su escaño y la política. Y esa dimisión es la que hizo que Villegas y Páramo comenzaran un «periodo de reflexión» y de saber «dónde quería cada uno estar o no estar». «Era una decisión tomada». Así se despedía el que fuera secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas y el secretario de comunicación Fernando de Páramo.

Antes de anunciar públicamente su dimisión Villegas habló con Rivera con quien a pesar de su marcha siguen manteniendo el contacto telefónico; con Arrimadas y Páramo. Y, el que fuera secretario de comunicación también se lo comunicó a ambos y a Villegas. Fernando de Páramo no quiso entrar en detalles sobre si alguien intentó disuadirle de su idea de irse y no solo deja el partido, del que seguirá siendo afiliado «porque creo en este proyecto», sino que también abandona el escaño que logró por Barcelona y será José María Espejo quien lo ocupe en su lugar.

Villegas confesó que a él sí que alguien le pidió que se lo pensara, pero ya era una decisión firme. El secretario general de Ciudadanos dio la noticia en una entrevista en Telemadrid y aseguró que no optará «a secretario general, ni estaré en una de esas nuevas listas» del nuevo Cs. Ya había dejado caer que su objetivo era la transición ordenada del partido y que no estaría en las candidaturas. También seguirá afiliado al partido. Aún no sabe exactamente a qué se va a dedicar fuera de la política, pero de momento se ha puesto a disposición del partido para ayudar en esa transición si quieren contar con él en la gestora hasta el congreso extraordinario.

El que fuera la mano derecha de las estrategias de comunicación de Rivera decía adiós mediante una carta donde presentaba su renuncia con agradecimientos a todos. «Cierro una etapa, ha sido un honor y un orgullo servir a los españoles», dice en la misiva. De Páramo destaca que se lleva «un aprendiz inmenso que me acompañará más allá de la política». Además, emulando a lo que dijo Rivera en su despedida destaca que «de los éxitos se aprende y de las derrotas todavía más».

Páramo apuesta también en su escrito por Arrimadas como sucesora natural. Asegura que en el escenario político de incertidumbre que atraviesa España Cs será «clave y decisivo» y «estoy convencido de que Inés Arrimadas será capaz de conseguir todo lo que se proponga. He trabajado con ella codo con codo estos años y es la mujer más valiente que he conocido». De hecho cuando le preguntan si cree que la portavoz naranja de la Cámara Baja podría no haber contando con él asegura que él siempre ha sido «del equipo de Inés».

Villegas, en su despedida con los periodistas afirmó que ahora «hay que poner el foco en lo que viene». Dentro del partido creen que ya no habrá más marchas por ahora, pero nunca se sabe. Ambos se sienten orgullosos del trabajo realizado por un partido que antes no existía. Dicen que asumen también los errores, y que por eso lo dejan, sin concretar dónde estuvieron esos fallos específicos y para los que el partido encargó un informe que aún no está terminado.

Fuentes de Cs destacaron que ahora hay que mirar a los nuevos equipos que tendrán que ir formándose porque «la etapa de Albert no se cierra hasta que ese congreso se haga». Habrá que ver si Arrimadas tiene una cantera que consiga reflotar la formación naranja donde ya suena como número dos el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado.

Fuentes de Cs dejan claro que en los cinco años de vida que lleva el partido a nivel nacional no ha habido «divisiones de familias», y que sí tienen cantera. La portavoz de Cs en el Congreso anunció que se postulaba para presidir el partido porque «hay que ser valiente». Ante la posibilidad de reincorporar críticos que se han ido como Manuel Valls o el ex portavoz económico Toni Roldán aseguró que la formación está abierta «al talento y a las incorporaciones» y que le gustaría que cualquiera que quiera remar para el futuro del partido lo pueda hacer «dentro o fuera». Sin embargo, fuentes del partido afirman que en los planes de Arrimadas no entra incorporar a los que se fueron y que parte del trabajo ya está hecho con personas consolidadas.

Caras nuevas “consolidadas” para la nueva etapa

Fuentes de Cs destacan que Arrimadas «representa la renovación" y que el cambio que afrontará el partido contará con equipos de gente de dentro que es fuerte en Cs "porque trabajado codo con codo con Rivera». En la formación naranja creen que dirigirán el partido «caras nuevas, pero que han estado ahí, empujando». El partido sabe que su votante es el menos ideologizado, que no cuentan con un espacio firme y apuestan por lograr los 30-40 escaños para volver a tener influencia en los gobiernos.