Política

Flamenco para los militares españoles en Líbano

Isaac J. Martín

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Pañuelo de lunares blancos y claveles rosa. Entre bambalinas, un conjunto se prepara para dar el primer concierto de flamenco en la base española ubicada en el sur del Líbano, en una zona controlada por la ONU cerca de la frontera con Israel, escenario en tantas ocasiones de tensión.

Baile, cante, guitarra y viola en el escenario en el polideportivo de la base "Miguel de Cervantes", en la localidad libanesa de Marjayoun, donde están destacados unos 600 militares españoles en el marco de las fuerzas de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL).

En el camerino improvisado, los artistas españoles buscan las tonalidades y los ritmos: "los 'ayes' un poco más lentos", dice Rosa Escobar, la violista, mientras unas 500 personas, en su mayoría "cascos azules", se sientan para disfrutar del concierto.

Entre ellos hay indonesios, tanzanos e indios, además de los españoles, y el público toca las palmas y se levanta de sus sillas ante las melodías cantadas por Rosa de Algeciras, acompañadas por los bailes y taconeo de David Morales y Ángeles Gabaldón, junto al incesante punteo en la guitarra de Nono García.

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Casi al final de la actuación, incluyen en el repertorio una versión de la canción "Li Beirut" de la artista y leyenda libanesa Fairuz, un guiño que busca siempre el grupo musical para integrarse en cada país al que viaja y que desata los aplausos de los asistentes.

"Al igual que es importante estar en el Carnegie Hall, con 3.000 personas, en Estados Unidos, hay que estar en la trinchera, y por supuesto es una labor para apoyar y emocionar", dice a Efe en el camerino el bailaor David Morales, que ayer actúo junto a su grupo en Beirut y mañana, en Kaslik, antes de volver a España.

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"Me considero un bailaor de trinchera", apunta, ya que la situación en la que se encuentra el Líbano no ha frenado a los artistas a la hora de viajar al país árabe, que vive una ola de protestas antigubernamentales desde el pasado 17 de octubre.

"Es la primera vez que se hace flamenco en el hangar, que es la joya de las misiones extranjeras y estamos contentísimos. Como si estuviéramos en el mejor teatro del mundo", incide el bailaor, nacido en Línea de la Concepción (Cádiz).

"El flamenco tiene esa parte importante en el mundo que une culturas, que une personas, que une música, y es por eso la grandeza de nuestra música española y andaluza, que es el flamenco", concluye.

Por su parte, Yolanda Soler, directora del Instituto Cervantes de Beirut y promotora de esta iniciativa, explica a Efe que este proyecto forma parte del programa de la UNIFIL para "acercar a la población civil" libanesa.

Las tropas españolas "han abierto las puertas a toda la población civil" para este evento, agrega, y también a estudiantes de español de un programa en el que los soldados, voluntariamente, enseñan el idioma en escuelas y centros sociales.

España es el tercer país de la Unión Europea que aporta tropas a la FINUL, por detrás de Italia y Francia, y el octavo de todos los que participan a la misión, encargada de verificar el cese de hostilidades y vigilar que ambos bandos -Líbano e Israel- respetan la denominada "línea azul".

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Esta línea fue marcada por la ONU para certificar la retirada israelí del sur del Líbano en el año 2000, después de 22 años de ocupación, y donde se registran incidentes de forma esporádica, como el pasado septiembre cuando se intercambiaron fuego la milicia chií Hizbulá y el Ejército israelí a través de la frontera.

El Líbano e Israel no mantienen relaciones diplomáticas, formalmente están en guerra y a día de hoy, después de varios conflictos armados, no han establecido aún un alto el fuego permanente.