Política

Guaidó es reelegido como presidente del Parlamento venezolano en una sesión paralela

Horas antes, el chavismo apoyó en otro acto la autoproclamación del diputado opositor disidente Luis Parra en un abierto desafío a Guaidó

El líder opositor Juan Guaidó fue reelegido este domingo como presidente del Parlamento de Venezuela durante una sesión paralela e improvisada de la Cámara, celebrada en la sede de un periódico, en la que solo participaron los diputados contrarios a Nicolás Maduro y de la cual no formó parte la bancada chavista. Por Guaidó, a quien casi 60 países reconocen como presidente interino, votaron 100 legisladores de oposición, incluidos los miembros de la fracción 16 de Julio, contrarios al presidente Nicolás Maduro, pero también críticos habitualmente con el líder de la oposición.

“Agradezco la honra que me confieren”, dijo Guaidó minutos antes de ser reelegido y apoyar con su propio voto la propuesta que le otorga otro año al frente del Parlamento.“Juro ante Dios y ante el pueblo de Venezuela hacer cumplir esta Constitución y los deberes inherentes al cargo de presidente del Parlamento y presidente encargado de Venezuela, para hacer valer los derechos de nuestros hermanos venezolanos”, dijo luego de hacerse oficial su ratificación en el cargo.

Venezuela amanece este lunes con dos presidentes, dos Tribunales Supremos, dos Fiscales Generales, y ahora dos directivas del parlamento nacional. El aquelarre jurídico que define al país caribeño tuvo un nuevo episodio este domingo cuando un grupo de diputados organizó un acto en la sede de la Asamblea Nacional para designar una nueva junta directiva con respaldo del chavismo. Este domingo estaba convocada para las 11 de la mañana, hora local, la sesión en la que se instalaría el período de sesiones 2020-2021, y en la cual debía juramentarse una nueva junta directiva.

La oposición es mayoría y decía contar con 94 votos listos para ratificar a Juan Guaidó como presidente del parlamento, y a los diputados Juan Pablo Guanipa y Carlos Berrizbeitia como primer y segundo vicepresidente. Necesitaban 84 manos alzadas. Pero la agenda se trastocó. El Palacio Legislativo amaneció rodeado por cuatro piquetes de seguridad. Con ellos, el oficialismo impidió el acceso de la prensa acreditada y de muchos diputados. Los parlamentarios tuvieron que presentar una y otra vez, y uno a uno, sus credenciales para que los uniformados les permitieran el paso. Aun así, los representantes de Amazonas, así como los diputados Freddy Superlano y Simón Calzadilla no pudieron ni acercarse al edificio.

Cuando llegó Juan Guaidó, cabeza del poder legislativo y reconocido por casi 60 países como presidente «encargado» del país, intentó entrar acompañado del resto de sus colegas. El proceso se retrasó mucho por la acción militar.

Tanto, que pasada la 1 de la tarde el chavismo –que la noche anterior había prometido «sorpresas»– comenzó la sesión sin tener quórum reglamentario ni verificar la asistencia. El debate debió ser encabezado por Guaidó, pero éste estaba siendo impedido de entrar por la Guardia Nacional (incluso tuvo que trepar una reja para pasar al edificio oficial) por lo que se procedió irregularmente a nombrar un director de debate que abriera la votación por una nueva junta directiva.

La propuesta leída fue la hecha por un grupo de diputados disidentes de la oposición, acusados de haber recibido sobornos en efectivo por parte del régimen de Nicolás Maduro y señalados además de participar en una red de corrupción para «lavarle la cara» ante instancias internacionales a empresarios chavistas investigados por lavado de dinero.

La candidatura fue votada tumultuariamente, sin registro en acta ni votación nominal, en un acto basado en una interpretación «sobrevenida» del reglamento interno. Se escogió a Luis Parra como nuevo presidente de la Asamblea Nacional, con Franklyn Duarte y José Gregorio Noriega (ambos expulsados de sus partidos acusados de corrupción y traición), como primer y segundo vicepresidente, respectivamente.

Parra se juramentó siguiendo instrucciones del PSUV, el partido de Nicolás Maduro, e incluso atendió indicaciones de quien dirige la bancada dentro del hemiciclo, el ex ministro Francisco Torrealba. «Siéntate, de aquí no nos vamos», le gritaba en el estrado principal del salón. La sesión duró menos de 15 minutos. Los suficientes para dar el golpe de timón.

Según Parra, «aquí quedó demostrado que el procedimiento constitucional tiene hora, tiene día, fecha y lugar determinado. La excusa de no asistir para después decir que se usurparon las funciones queda atrás». El mismo argumento blandió el chavismo: que Guaidó prefirió no entrar a sesionar porque «no tenía los votos» para su ratificación. Los vídeos muestran cómo los militares no lo dejaban pasar.

La votación

Durante varias horas no quedaba claro ni siquiera cuántos votos respaldaron a esa junta directiva. Parra dijo contar con 81 votos, pero testigos afirmaban que no hubo más de 58 manos alzadas, entre disidentes de la oposición y chavistas. En ambos casos se está por debajo del mínimo necesario, según la ley.

Por la tarde, Nicolás Maduro reconoció a Luis Parra como jefe del legislativo, dando al traste con el argumento tantas veces manido por su régimen de que la Asamblea Nacional está en desacato judicial y, por tanto, todas sus acciones y decisiones son nulas.

En paralelo, la mayoría de los diputados opositores reelegía a Juan Guaidó como su presidente, con una nueva junta directiva. Con votación a favor de 100 diputados -de los 112 votos que cuenta la bancada de la oposición- y en cualquier caso una cifra muy superior a los 84 requeridos por la norma, el opositor fue reelecto ahora con Juan Pablo Guanipa y Carlos Berrizbeitia como primer y segundo vicepresidente, respectivamente. Ocurrió en una sesión convocada fuera de la sede natural de la institución, pero que cumplió con lo establecido en el reglamento interno de la Asamblea Nacional.

Reacción internacional

Lo sucedido generó rechazo a escala internacional. Estados Unidos denunció acciones «contra el pueblo» y ratificó su reconocimiento a Guaidó como presidente de la Asamblea e «interino» del país. La Cancillería de Colombia dijo que no reconocerá a una directiva nombrada de manera ilegal.

El canciller paraguayo Antonio Rivas Palacios deploró la represión a los diputados opositores mientras que Brasil anunció que no reconocerá la nueva directiva de la Asamblea Nacional encabezada por Parra. Otros países que se pronunciaron en contra del golpe de mano de Maduro fueron Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Perú y Santa Lucía.

Al cierre de esta edición la Unión Europea emitió un comunicado como había avanzado el embajador de Francia en Venezuela, Romain Nadal. Los Veintisiete reconocían a Juan Guaidó como presidente legítimo de la Asamblea frente a Parra.