Chile entierra la Constitución de Pinochet y busca un nuevo pacto social

Una arrolladora mayoría del 78,2% de «apruebo» en el referéndum da luz verde a la redacción de un nuevo texto

Tras conocerse los resultados del referéndum que daba por ganadora la opción “Apruebo”, el presidente de Chile Sebastián Piñera se dirigió al país con un mensaje para los próximos meses: “Hasta ahora, la Constitución nos ha dividido. A partir de hoy, todos debemos colaborar para que la nueva Constitución sea el gran marco de unidad, de estabilidad, de futuro, y que se constituya en la casa de todos”, dijo el mandatario.

Más de 7 millones y medio de chilenos votaron ayer. De ellos, un 78,2% eligió la opción “Apruebo” versus el 21,73% que eligió “Rechazo”. Ese fue el resultado final del histórico plebiscito que además dio como opción ganadora la Convención Constitucional por sobre la Convención Mixta, con un 78,9% y un 21,01% respectivamente. ¿Qué implica esto? La Convención Constitucional será integrada en un 100% por ciudadanos, hombres y mujeres de manera igualitaria, electos para ese fin. El 11 de abril de 2021 los chilenos se reunirán nuevamente en las urnas para elegir quiénes integrarán el organismo que redactará la Nueva Carta Magna.

A partir de esa elección, los constituyentes tendrán un plazo de nueve meses para trabajar en esta nueva Constitución, plazo que podrán prorrogar por tres meses más. Se deberá aprobar el contenido de la nueva Carta Fundamental por al menos dos tercios de sus integrantes. En caso que no se logre un acuerdo dentro de un año, se mantendrá vigente la actual Constitución.

Las reacciones del día después

Para el director de la Escuela de Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central de Chile, Marco Moreno, los próximos meses estarán cargados de incógnitas ya que hoy se inician nuevos procesos que no culminarán sino hasta el segundo semestre de 2022. “Las chilenas y chilenos tendremos que acostumbrarnos a vivir con una cierta dosis de incertidumbre en los próximos meses que estarán marcados por la figura de un parto que aún no se concreta”, comentó en declaraciones a LA RAZÓN.

Moreno asegura además que los chilenos no sólo votaron por una nueva Constitución, sino también por una idea generalizada de cambio, dando una clara señal de disconformidad con la clase política en general.

“Se votó por una idea de cambio, cambiar las condiciones de vida y romper las profundas asimetrías que tenemos en Chile. También es un castigo al Gobierno y a la clase política (…) ayer se votó por el fin de un ciclo político que comenzó en Chile en 1988 junto con la transición a la democracia. Este ciclo concluyó simbólicamente ayer con el término de una Constitución que gobernó el país durante 40 años y cuyo origen siempre fue concebido como ilegítimo”, sentenció el experto.

Según el vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Albornoz, partidario de redactar una nueva Constitución, el contundente triunfo del “Apruebo” dio cuenta de una ciudadanía que no quiere seguir haciendo cambios superficiales, sino cambios profundos enfocados en la justicia, bienestar y progreso, “pero para todos”, indicó a este diario.

Albornoz cree que la votación de ayer fue un claro ejemplo de cómo los chilenos mostraron su disconformidad con la clase política en general: “Hay que asumir que la política no tuvo la capacidad para darse cuenta a tiempo que habían muchas señales que daban indicios de cambios sobre cómo nos estábamos desarrollando en lo económico, social y lo político. Esa es la principal enseñanza que debemos asumir desde la política de manera muy humilde, pero con mucho ánimo para que esos desafíos formen parte de nuestra democracia”.

El “rechazo” se une

Por su parte aquellos que hicieron campaña por el “Rechazo” se han mostrado cautos, pero han asumido la derrota transversalmente, incluso reconociendo que ahora “más que nunca” deben trabajar unidos.

Para el diputado del Partido Unión Demócrata Independiente (UDI), Guillermo Ramírez, quien hizo una férrea campaña a favor del “Rechazo” el resultado del referéndum da cuenta que los chilenos “tienen grandes esperanzas puestas en el proceso constituyente y que, han manifestado con total claridad, que para la mayoría es el camino que tenemos que seguir para hacer los cambios que Chile necesita”.

Su compañero de partido, el diputado Jorge Alessandri afirma que de ahora en adelante se dejará de hablar de una ilusión para ponerse a trabajar en los contenidos de una nueva Carta Magna.

Hoy se pone en pausa lo que muchos han llamado el milagro chileno. Puede que en un año más apretemos play y siga avanzando, o sea un retroceso. Todo depende de lo bien o mal que quede redactada la constitución para los próximos 40 años (…) los chilenos valoran la conducción institucional para solucionar los problemas, eso se resuelve votando y no quemando, se resuelve en las urnas y no saqueando supermercados”, afirmó el parlamentario.

La diputada del Renovación Nacional (RN), Francesca Muñoz, reconoció el triunfo del “Apruebo” y consideró que esta es una nueva etapa en la que es importante contar con “los mejores candidatos para enfrentar el proceso constituyente y así seguir cuidando nuestro principios, valores y libertades, que tanto valoramos, como la libertad de expresión, religiosa, el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos y del que está por nacer”.

Lo que viene

El Doctor en Ciencia Política y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, aclara que la ciudadanía descubrió que mediante la presión social sí es posible impulsar cambios significativos en el país y es tajante en afirmar que la paz social no llegará de forma automática luego del “apabullante triunfo de la opción ‘Apruebo’”.

El experto cree que los grupos violentistas seguirán presentes en Chile y que, probablemente, tengan el propósito de desestabilizar el Gobierno del presidente Sebastián Piñera y de algunos partidos políticos.

“Lo que viene para Chile es, por una parte, el sostenimiento de los niveles de violencia callejera, que quizás no estarán al nivel de lo que vimos en el mes de octubre de 2019 y por otra vamos a enfrentar un proceso de polarización entre los miembros de la élite, mas no necesariamente de la ciudadanía”, argumentó Morales.