Blázquez a los obispos: “Las elecciones no son un reparto de poder ni una oportunidad para acumular prestigio”

El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, se despide y los prelados se reúnen esta misma tarde para elegir a su sucesor.

La Conferencia Episcopal Española (CEE) está en un proceso de transformación interna. No solo se va a renovar su gobierno, sino que también lo hará su funcionamiento. Esta mañana se ha celebrado la Asamblea Plenaria para poner en funcionamiento los nuevos Estatutos y que también ha servido de despedida del actual presidente, Ricardo Blázquez. Los obispos se reunirán esta misma tarde para empezar las deliberaciones para elegir a su sucesor. Entre la noche del martes o el miércoles a más tardar, ya se conocerá al nuevo jefe de Iglesia española. A todos ellos, Blázquez les ha recordado que “las elecciones no son un reparto del poder, sino una distribu- ción de las colaboraciones para contribuir lo más adecuadamente posible al sentido mismo de la Conferencia Episcopal y la misión que ha recibido en su misma constitución”. A los prelados candidatos a sucederle, les ha advertido, además, que las elecciones “no son oportunidad de acumular prestigio, sino ocasión para mostrar disponibilidad al servicio”.

Nuevos Estatutos

Esta Asamblea Plenaria también ha servido para poner en marcha los nuevos Estatutos de la CEE. En este sentido, Blázquez, ha apuntado que “las conferencias episcopales deben ser revisadas para ser cauce de evangelización” y que su “renovación es para la misión, ya que la Iglesia ha sido convocada para ser enviada”. Como principales novedades, se puede decir que cambia la duración de la presidencia, ya no será de tres, sino de cuatro. Mientras que el cargo de secretario general seguirá siendo de cinco.

También aumenta el número de miembros de su Comisión Ejecutiva, de siete a nueve, para “fomentar la pluralidad”, y que disminuye el número de Comisiones Episcopales que pasa de 16 a 10, lo que supone una pérdida de cuota de poder para algunos obispos. Otra novedad es la creación de un Consejo de Cardenales, formado por todos los purpurados de pleno derecho de la Conferencia, cualquiera que sea su edad, para asistir a “su presidente en su parecer cuando éste lo solicite”. El anuncio también será miembro de este Consejo, en este caso el nombrado recientemente Bernardito Auza.