Carlo Acutis, el primer beato en chándal y “millennial” de la historia de la Iglesia

Hoy ha subido a los altares un joven italiano que falleció con 15 años en 2006 de una leucemia. Su pasión por la informática podría convertirle además en el patrón de internet

Carlo Acutis es desde esta tarde el primer ‘millennial’ en subir a los altares en la historia de la Iglesia católica. El joven italiano, que murió con 15 años en 2006 por una leucemia fulminante, ha sido beatificado hoy en la basílica de San Francisco, en Asís.

En una eucaristía presidida por el cardenal Agostini Vallini y con restricción de aforo por la pandemia del coronavirus, se reconocía a este apasionado de la informática como un referente para las nuevas generaciones de cristianos. Entre otras cosas, porque su imagen se desmarca de la iconografía clásica de la santidad. A ello contribuye el sepulcro transparente en el que reposan sus restos que ya se pueden venerar en la propia basílica.

El hiperrealismo con el que se ha reconstruido su rostro a través de una máscara de silicona y cómo descansa su cuerpo con una de sus sudaderas deportivas, rompen con el estereotipo habitual. De hecho, se ha especulado con el hecho de que estuviera incorrupto, extremo que ha sido desmentido.

Tal es la devoción que ha generado ya el beato Carlos en todo el mundo que se ha habilitado una cámara para poder contemplar su tumba en directo por internet. El propio Papa Francisco lo presentó como un modelo a seguir en ‘Christus vivit’, su reciente exhortación postsinodal.

Pero, ¿por qué la Iglesia eleva a los altares a Acutis? La Santa Sede reconoce en él un apóstol del siglo XXI, que como cualquier otro joven de su tiempo, estaba volcado en el deporte, la música y los animales. Pero, además, era una gran creyente, catequista y estaba volcado en un voluntariado con personas sin hogar. A esto se une su pasión por la informativa, creando proyectos de evangelización a través de la red, como un material audiovisual sobre los milagros eucarísticos. El mismo decía que la eucaristía era “mi autopista hacia el cielo”. Un auténtico ‘influencer’ de Dios, por lo que son muchos los que ya le consideran el patrón de internet.

A esto se une, el otro requisito fundamental para la beatificación. Se le atribuye el milagro de haber intercedido en la curación de un niño brasileño de tres años en 2013 que padecía una enfermedad congénita en el páncreas.

“Tenía muchos amigos de su edad, se sintió atraído por los medios modernos de comunicación social, apasionado por la informática y autodidacta construyó programas para transmitir el Evangelio, comunicar valores y belleza. Tenía el don de atraer y fue percibido como un ejemplo”, ensalzó el cardenal Vallini durante la homilía de la beatificación. Además recordó que “vivió la enfermedad que enfrentó con serenidad y lo condujo a la muerte. Carlo se abandonó entre los brazos de la Providencia y bajo la mirada materna de María”.

Uno de los momentos más emotivos de la celebración tuvo lugar cuando los padres de Carlo acompañaron en procesión el corazón del nuevo beato, que se ofreció como un relicario en el altar. La fiesta del considerado ‘cíberapóstol’ de la Iglesia es el 12 de octubre, día de su fallecimiento.