El Arzobispo de Canterbury revela ser hijo ilegítimo del secretario de Churchill

«En los días previos a mi boda y con un alto consumo de alcohol, me acosté con Anthony Montague (secretario de Churchill). Las precauciones no dieron resultado y mi maravilloso hijo (el arzobispo de Canterbury) fue concebido». La máxima autoridad eclesial de Reino Unido descubre tras un test de ADN que su padre fue el secretario privado del ex primer ministro. «Es una historia de redención y esperanza», afirma

«En los días previos a mi boda y con un alto consumo de alcohol, me acosté con Anthony Montague (secretario de Churchill). Las precauciones no dieron resultado y mi maravilloso hijo (el arzobispo de Canterbury) fue concebido»

Seis de enero de 1956. Londres. Nace Justin Portal Welby, un bebé de mirada despierta. No era de esos niños que a primera vista guardan parecido con su padre o su madre. Llegó al mundo casi con puntualidad inglesa. Nueve meses después de que Jane, una antigua secretaria personal del que fuera primer ministro británico Winston Churchill, y Gavin Welby, un empresario dedicado al negocio del whisky e hijo de inmigrantes judíos, contrajeran matrimonio.

La infancia del que llegaría a ser arzobispo de Canterbury –la mayor autoridad eclesial en Inglaterra, con permiso de Isabel II– no debió ser ni mucho menos fácil con una madre alcohólica (rehabilitada desde 1968). Pero el pequeño Justin supo ver siempre el lado bueno de las cosas. Incluso cuando tuvo que afrontar el divorcio de sus padres cuando tenía dos años. Así lo asegura en una entrevista al «Daily Telegraph», el medio que ha desvelado que el hombre que le crió no era en realidad su padre biológico. «Mi infancia fue confusa, si bien fui bendecido por una educación maravillosa y cuidado por mi querida abuela, por mi madre una vez recuperada y mi padre». «He tenido una vida extraordinaria. Todas las cosas difíciles han resultado maravillosas por la gracia de Dios», añade.

Jane de vez en cuando compartía vida familiar y laboral. Así fue como el pequeño Justin se cruzó por primera vez con Anthony Montague Browne, compañero de trabajo de su madre en la secretaría del número 10 de Downinig Street. Justin fue creciendo y en más de una ocasión tuvo que escuchar que en realidad no era hijo de Gavin Wellby, fallecido de un ataque al corazón en 1977, y al que a día de hoy sigue refiriéndose como «mi padre».

En casa de Anthony Montague – que asumió el cargo de secretario privado del exprimer ministro conservador en 1952 hasta que éste se retiró del Gobierno en 1955, pero continuó con él hasta la muerte del político en 1965– incluso se bromeaba con el tema debido al asombroso parecido con el hijo de su compañera Jane. El 21 de marzo de 2013 Justin Welby salía en las noticias. Con 57 años era nombrado arzobispo de Canterbury y llegaba al hogar de ancianos donde residía un ejemplar del periódico con su foto. Según se la mostraron, sir Anthony confirmó que, en efecto, podría ser su hijo biológico. Parece que recordaba aquella noche que compartió con Jane. Ha sido la madre del arzobispo quien ahora, a través de un comunicado, la ha verbalizado: «Si bien mis recuerdo de lo ocurrido es irregular, durante los días previos a mi repentino matrimonio y con un alto consumo de alcohol por las dos partes, me acosté con Anthony Montague Browne. Parece que las precauciones tomadas en su momento no dieron resultado y mi maravilloso hijo fue concebido fruto de esa relación». Tan «irregular» era su recuerdo que ahora, al desvelarse el secreto, Lady Williams de Evel –nombre adoptado tras su último matrimonio– sigue sosteniendo que en ningún momento dudó de que el auténtico padre del arzobispo era su marido. «Ha sido como una descarga», dice.

Fue el «Daily Telegraph» quien recopiló evidencias sobre esta posible paternidad y decidió trasladarle su investigación al arzobispo que, más tarde, se sometería a una prueba de ADN y resolver de una vez por todas tan escabroso asunto. ¿Pero de dónde las sacarían dado que Montague había fallecido el 1 de abril de 2013?.Curiosamente su viuda, Shelagh Macklin, conservaba diversos efectos personales, como un cepillo de pelo que resultó ser clave. Así, las muestras biológicas serían posteriormente cotejadas con la saliva del religioso. El resultado no arrojaba dudas: sir Anthony era el padre de Justin Portal Welby con una probabilidad del 99,9779 por ciento.

Nada más hacerse pública la información, el arzobispo admitió sentirse «totalmente sorprendido» a través de un comunicado. «Sé que descubro quién soy a través de Jesucristo», agregó y puntualizó que «a pesar de que hay elementos de tristeza, incluso de tragedia en el caso de mi padre (en referencia al hombre que le crió, que también habría tenido problemas con el alcohol) ésta es una historia de redención y esperanza». Éste no ha sido el último escándalo que salpica al anglicano, que en 2012 tuvo que ver publicado en «The Sunday Telegraph» que su padre Gavin Welby había llevado una vida oculta, incluso se había cambiado el nombre y fingió ser un aristócrata inglés cuando se fue a vivir a Estados Unidos.

Pero nada de esto ha sido lo peor que le ha pasado en la vida, como él mismo ha reconocido. Educado en el exclusivo colegio secundario de Eton y en la Universidad de Cambridge, Welby trabajó once años en el sector del petróleo, que decidió abandonar en 1987. Tomó la decisión de dedicarse a la vida religiosa tras la muerte de su hija de siete meses, Johanna, en un accidente de tráfico en 1983. Además, el arzobispo, que era hijo único, está a la espera de conocer a la que es su hermana mayor, Jane.