El G-8 estudia la reforma de los ministerios vaticanos

El Consejo de cardenales vuelve a reunirse. Después del encuentro del pasado mes de octubre, los ocho purpurados del organismo creado por el Papa Francisco en abril para ayudarle en el gobierno de la Iglesia católica y en la reforma de la estructura de la Curia romana volverán a verse hoy las caras con un asunto principal sobre la mesa: la reorganización de las congregaciones, los «ministerios» principales que se dividen el trabajo en la Santa Sede.

Tras recoger una gran cantidad de sugerencias y propuestas en el propio Vaticano y en las Iglesias locales según sus áreas de influencia, los cardenales pondrán sobre la mesa distintos proyectos para reestructurar los dicasterios. Como han ido avanzado en las semanas pasadas algunos de los miembros del Consejo de Cardenales (el G-8, como se conoce ya en los pasillos vaticanos), se pretende reducir el número de los organismos vaticanos para lograr así una Curia más sencilla y dinámica. Las congregaciones históricas (Doctrina de la Fe, Causas de los Santos, Clero, Culto Divino, Obispos, Educación Católica, Religiosos, Evangelización de los Pueblos, e Iglesias Orientales) no van a desaparecer, pero sí que están llamadas a asumir algunas de las responsabilidades que tienen hoy los pontificios consejos, los otros organismos de la Curia.

Uno de estos últimos podría subir de rango y convertirse en una Congregación, el de los Laicos. Esta opción la adelantó el cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa (Honduras) y coordinador del Consejo de purpurados. Otra novedad con la que se lleva meses especulando y que podría recibir el impulso definitivo en estas reuniones es la creación de un nuevo cargo, el de «Moderator Curiae» (moderador de la Curia), a imagen del que ya existe en algunas archidiócesis importantes, como la de Milán. En los tres días que los ochos cardenales se reunirán con el Papa en el Palacio Apostólico, está previsto que den un importante paso adelante en la reforma, de manera que el próximo febrero puedan presentar al resto de purpurados un informe sobre cómo está evolucionando el proyecto de cambio.