El Papa invita a profesar libremente la fe en un encuentro con patriarcas de Iglesias orientales

El Papa Francisco ha invitado hoy, durante su encuentro con los pastores de las Iglesias Orientales, a que "sea respetado el derecho de todos a una vida digna y a profesar libremente la propia fe".

El Santo Padre ha recibido en audiencia en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano a los participantes de la Asamblea Plenaria de la Congregación para las Iglesias Orientales que se realiza desde el pasado martes y que concluye este viernes.

El Pontífice ha destacado su "gran preocupación"por las condiciones de vida de los cristianos que en muchas partes de Oriente Próximo "sufren en manera particularmente difícil las consecuencias de las tensiones y de los conflictos". Así, ha mencionado los ejemplos de Siria, Irak, Egipto y otras áreas de Tierra Santa.

En esta misma línea, ha insistido que "no descansará"hasta lograr que no haya hombres y mujeres "de cualquier religión que sean golpeados en su dignidad, privados de lo necesario para la supervivencia y forzados a las condiciones de prófugos y refugiados".

Francisco también ha exhortado a toda la Iglesia a rezar para "obtener del corazón misericordioso de Dios la reconciliación y la paz". "La oración desarma la necedad y genera diálogo ahí donde el conflicto está abierto", ha precisado, agregando que si esta oración "es sincera y perseverante"será capaz de hacerse escuchar también por los responsables de las naciones.

Tras el encuentro, el Papa ha resaltado la situación de las diversas iglesias orientales que continúan con "vitalidad", después de la opresión de los regímenes comunistas, "el dinamismo misionero"y la perseverancia de quienes viven en Oriente Próximo con condiciones de "pequeño rebaño marcados en ambientes de hostilidad y persecuciones escondidas".

Asimismo, Francisco ha dirigido su pensamiento "a la tierra bendita en donde Cristo vivió, murió y resucitó", en la que ha indicado también con la voz de los patriarcas presentes QUE "la luz de la fe no se ha apagado, sino que resplandece vivazmente".

"Cada católico tiene una deuda de reconocimiento hacia las Iglesias que viven en esta región y puede aprender del cansancio del ejercicio cotidiano de espíritu ecuménico y diálogo religioso", ha explicado.

Al finalizar, el Papa se ha detenido en particular en Jerusalén, donde todos han nacido "espiritualmente", por lo que ha deseado "consolación para que pueda ser verdaderamente profecía de aquella convocación definitiva, desde oriente y occidente, dispuesta por Dios".

Después de esta audiencia con los participantes de la Asamblea Plenaria de la Congregación de las Iglesias Orientales, el Papa Francisco almorzará con los Patriarcas y Arzobispos mayores en Santa Marta, según ha confirmado un comunicado de este dicasterio.

Entre los miembros de la delegación, destacan el patriarca de Antioquía de los Maronitas, el cardenal Béchara Boutros Ra; el patriarca de Alejandría de los Coptos, Ibrahim Isaac Sidrak; el patriarca de Antioquía grego-melquitas católicos, Grégorie III Laham; el patriarcar de Antioquía de los Sirios, Ignace Youssif III Younan; el patriarca de Babilonia de los Caldeos, Louis Raphal I Sako; el patriarca de Cilicia de los Armenos, Nerses Bedros Xix Tarmouni.

Además, se encuentra el arzobispo mayor de la Iglesia Siro-Malabarese, el cardenal George Alencherry; el arzobispo mayor de Fagaras y Alba Iulia de los rumenos, el cardenal Lucian Muresan; el arzobispo mayor de Trivandrum de los siro-malankaresi, el cardenal Baselios Cleemis Thottunkal; el arzobispo mayor de Kyiv-Halyc, Sviatoslav Shevchuk y el patriarca latino de Jerusalén, Fouad Twal.

Por último, según ha confirmado la Congregación de las Iglesias Orientales, estos jefes y padres de las Iglesias Orientales Católicas concelebrarán con el Papa la Misa de clausura del Año de la Fe el próximo 24 de noviembre.

Este acto será "un signo de la voluntad de vivir en profunda comunión con el sucesor de Pedro la misión confiada en el Concilio a las Iglesias: testimoniar con generosidad la fe para favorecer la unidad de los cristianos, especialmente las orientales".