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«Para los refugiados cristianos es mucho más difícil llegar a Europa»

«Sería fantástico que el Papa también visitara a los refugiados cristianos, bloqueados en Turquía, Líbano y Jordania»

  • Behnam Benoka
    Behnam Benoka
  • Behnam Benoka en la Conferencia Internacional “Migración y Asilo” organizada por la Universidad CEU San Pablo
    Behnam Benoka en la Conferencia Internacional “Migración y Asilo” organizada por la Universidad CEU San Pablo

Tiempo de lectura 8 min.

24 de abril de 2016. 22:18h

Comentada
25/4/2016

Behnam Benoka es sacerdote iraquí, sirocatólico si atendemos al rito de la Iglesia a la que pertenece. Lleva años compatibilizando su trabajo en Erbil, en el kurdistán iraquí, a donde se han desplazado casi la totalidad de la comunidad cristiana iraquí, con su presencia en distintos países para contar su testimonio. Esta semana estuvo en Madrid, en la Conferencia Internacional “Migración y Asilo” organizada por la Universidad CEU San Pablo. Benoka llegó a escribir al Papa para pedir ayuda y hace ahora año y medio de un grito que se convirtió en viral gracias a Ayuda a la Iglesia Necesitada: “Estamos muriendo”. La situación para los cristianos, refugiados y perseguidos, no ha cambiado mucho.

¿Cuál es la situación de los cristianos en Irak?

Ahora mismo, en Erbil, hay 2.000 familias viviendo en contenedores, otras tantas en casas alquiladas por la Iglesia. En cada vivienda, de unos 150 metros cuadrados, residen cuatro o cinco familias, es decir, entre 20 y 30 personas. Puede imaginar las dificultades que uno se puede encontrar, así como los problemas familiares y sociales que se generan. Finalmente hay un grupo de 6.000 familias que viven por su cuenta, pero tienen los mismos problemas. Entre esos problemas destaca el empleo, pues hay que tener en cuenta que en el Kurdistán han llegado tantos cristianos como residentes había. Además, cuando uno encuentra trabajo, no se le paga regularmente por la situación financiera del país y sus bancos. Suelen cobrar un sueldo cada cinco o seis meses. Luego hay problemas con la educación, el transporte...

¿Y la atención médica?

Los desplazados no tienen derecho a medicamentos financiados por el Gobierno. Bagdag se ha negado, sobre todo, en los casos de enfermedades graves. El problema en estos casos se agrava, pues tomar o no una pastilla puede ser cuestión de vida o muerte. Sabemos que el Departamento de Salud de Nínive, temporalmente en Erbil, ha recibido toneladas de medicinas de todo tipo, pero nadie sabe dónde están.

¿Intuyen algo?

Supongo que las han vendido. Esto entra dentro de los problemas de corrupción del país.

¿Qué han hecho para paliar estas carencias?

La Iglesia católica ha creado en Erbil tres centros de salud, que ofrecen medicinas a más de 500 personas cada día. No es fácil, pues cada receta cuesta de media unos cinco dólares y en 2015 repartimos unas 100.000. Se puede calcular fácilmente cuánto nos hemos gastado sólo en medicinas generales. Para las enfermedades crónicas hemos creado otro centro; allí, las recetas cuestan de media 500 euros y atendemos a un total de 2700 personas de los 4000 crónicos que hay.

Son circunstancias dífíciles...

Además, el Departamento de Salud de Nínive envía mensajes de amenaza al equipo médico de nuestros dispensarios, que es suyo pero trabaja de manera voluntaria con nosotros, con quitarle su sueldo. En estas circunstancias, muchos deciden abandonar el país.

¿A dónde van los cristianos? La mayoría de los refugiados que esperan a las puertas de Europa son musulmanes...

En Turquía, Líbano y Jordania, bloqueados en los campos. Para los cristianos es mucho más difícil llegar a Europa. Además, los cristianos no arriesgan a la familia en el mar. Algunas lo han hecho y recientemente los hemos enterrado en Irak. Los cristianos son refugiados legales, pero nadie les hace caso. Los que lo hacen ilegalmente son la causa de nuestra desgracia. Nos han perseguido, han ayudado al ISIS, pero se van por problemas políticos, pero también para rodear Europa. El problema de Siria no es de ahora ni del año pasado, es de 2010: ¿Por qué vienen ahora?, ¿Por qué a través de Turquía? ¿No es consciente Turquía de toda esa masa de personas? ¿Por qué de mayoría absoluta musulmana? Son tantas preguntas...

¿Qué le ha parecido la visita del Papa a Lesbos?

No es fácil responder esta pregunta. Sería fantástico que el Papa fuera a Líbano, Jordania y Turquía, pudiera visitar a los refugiados cristianos y llevarse con él varias familias.

¿Entienden que se haya llevado sólo musulmanas? Al fin y al cabo, ustedes también abren sus dispensarios a musulmanes...

Hay una cosa importante que quiero decir. Abrimos los dispensarios porque necesitan ser curados, pero no renunciamos a que se haga justicia. El culpable debe someterse a la justicia. Por el bien común, la justicia debe ser aplicada. Toda la llanura de Nínive es cristiana y los musulmanes nos han atacado siempre. El último ha sido el ISIS. Cuando podamos volver, ¿quién nos garantiza estar en paz y no seguir siendo atacados?. Muchas organizaciones, la UE y Estados Unidos entre ellos, reconocen que lo que está pasando en Irak con los cristianos es un genocidio. Por lo tanto, queremos una zona pacífica, sólo para nosotros. No porque no queramos convivir con los musulmanes, sino porque ellos son los que no quieren hacerlo con nosotros. Estábamos antes que ellos, Irak era casi completamente cristiano y ahora somos una minoría.

¿Han hecho los musulmanes moderados algo para defenderles de los extremistas?

Esta es una gran cuestión. Para nosotros, una persona moderada es aquella que puede convivir con los demás sin imponerse. Esto en el islam es diferente. El ISIS es la aplicación máxima de la ley islámica, se presentan como santos. Por tanto, un musulmán moderado es aquel que aplica menos la ley islámica, que es menos musulmán. El problema es que aquellos musulmanes moderados, nuestros amigos en Mosul, han ocupado nuestras casas y se han quedado con nuestros bienes en cuanto nos hemos tenido que marchar. Estos eran los moderados. No se puede garantizar la moderación, porque depende de la condición de vida y de la fuerza del islam. Cuanto más fuerte, menos moderación. Otro problema tiene que ver con los musulmanes suníes, que escapan del ISIS. Dicen que el ISIS no es el islam y, por tanto, se fugan de la ley islámica, pero cuando llegan a Europa insisten en la aplicación de esta ley islámica. Si el Papa hubiese visitado a los refugiados de Turquía, Líbano y Jordania habría enseñado al mundo la situación de los cristianos, bloqueados en los campos de estos países.

Usted le escribió al Papa y él le llamó...

Fue una carta llena de sentimiento, de angustia por esta situación. Estábamos en el inicio de nuestro éxodo: morían personas, no teníamos nada y no sabíamos que hacer. Me respondió y me prometió que no se olvidaría de nosotros. Poco después, llegaron a Erbil instituciones católicas para ayudarnos, aunque también hay no católicas. Eso sí, todas cristianas. Las primeras puertas que tocamos fueron las de la Cruz Roja y la ONU; seguimos esperando una respuesta práctica.

Si pudiera hablar hoy con él, ¿qué le diría?

Le hablaría de la situación de los refugiados cristianos y le invitaría a venir a visitarlos. Seguro que lo piensa y quiere buscar una solución.

¿Están los cristianos en peligro de desaparición en Irak, cuna del cristianismo?

Los cristianos somos conocidos en Irak como arameos, en concordancia con la lengua que hablaba Jesús. Casi todos los arameos son cristianos. Además de una cancelación religiosa, la persecución que sufrimos es étnica. Sería una pérdida cultural para todo el mundo, porque se perderá una de las culturas más antiguas.

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