El vapor de agua revoluciona el abordaje de la próstata

El sistema Rezum permite intervenir de forma ambulatoria, sólo con sedación y evitar los incómodos efectos secundarios sexuales

La Razón

Para el abordaje de la hiperplasia benigna de próstata (HBP) existe un amplio abanico de terapias, en función del estadío en que se encuentre: fitoterapia, fármacos alfa-bloqueantes, combinación de varios tratamientos, cirugía a cielo abierto y cirugía endoscópica transuretral. En éste último grupo de intervenciones se incluyen las técnicas clásicas (como la RTU–P) y otras más modernas (como el Holep y la fotovaporización láser), todas ellas consideradas técnicas mínimamente invasivas, pero que requieren el uso de anestesia general o regional, con mayor o menos sangrado postoperatorio y dolor, e ingreso hospitalario que oscila entre 24 y 48 horas; y lo que más afecta a la calidad de vida de los pacientes, efectos secundarios sexuales, sobre todo la eyaculación retrógrada.

Importado de Estados Unidos, hace unos meses llegó a España –marzo de 2019– el sistema Rezum, que va a revolucionar el abordaje quirúrgico de la próstata. "Mediante esta técnica de mínima invasión, podemos intervenir a nuestros pacientes prostáticos de forma ambulatoria, sin anestesia general, de forma rápida y evitando los incómodos efectos sexuales provocados por la toma de medicamentos y el uso de otras técnicas quirúrgicas", apunta Carlos Suárez, del Grupo de Urología Avanzada del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid.

Concretamente, consiste en la inyección intraprostática de vapor de agua, lo que va a provocar una necrosis o muerte celular del tejido prostático que, posteriormente, el cuerpo absorberá y eliminará, aliviando progresivamente los problemas ocasionados por el crecimiento prostático. La intervención se lleva a cabo mediante sedación y no requiere de ingreso hospitalario; tiene una duración de cinco minutos y el paciente se marcha a su domicilio el mismo día con una sonda que deberá mantener siete días y que posteriormente será retirada en el mismo Centro.

"Cualquier persona con indicación quirúrgica de su HBP con un tamaño de próstata inferior a 90 gramos puede beneficiarse de esta técnica; asimismo, en pacientes que estén tomando medicación alfabloqueante para aliviar sus síntomas prostáticos y le provoquen efectos secundarios generales (mareos…) y/o sexuales (eyaculación retrógrada, disminución de la líbido) y deseen abandonar la medicación, la técnica Rezum es una alternativa excelente", asegura el experto.

Rezum es una técnica nueva, no experimental, novedosa y revolucionaria para el tratamiento de la HBP con unos resultados prometedores en Estados Unidos, con más de 35.000 pacientes intervenidos; ahora emerge en España en beneficio de los pacientes prostáticos.

Eyaculación retrógrada

Así, como decíamos al principio, otra de las ventajas de esta técnica es que la evita eyaculación retrógrada, un efecto secundario común de otros abordajes frente a esta patología. «Cualquier manipulación de la próstata, ya sea química (con medicación) o quirúrgica, provoca como efecto secundario, entre otros, la eyaculación retrógrada en más del 70% de los pacientes. Esto se debe a una relajación del cuello vesical a nivel de la musculatura lisa, o lo que es lo mismo, se produce una apertura del cuello vesical, por lo que el semen se dirige en la eyaculación hacia detrás o hacia la vejiga. La técnica Rezum inyecta vapor de agua a nivel de los lóbulos prostáticos sin tocar ni dañar el cuello de la vejiga, por lo que éste se mantendrá cerrado durante la eyaculación e irá hacia delante, como ocurre fisiológicamente», explica Suárez.

En el caso contrario, su beneficio clínico, o mejor dicho, la mejoría sintomática del paciente tarda en ponerse de manifiesto hasta pasados unos cuatro meses de la intervención; esto es debido a que el vapor de agua lo que provoca es muerte del tejido prostático y éste se va eliminando por el cuerpo de forma gradual. «Por este motivo y bajo mi punto de vista, no sería la técnica más adecuada para aquellos pacientes en los que necesitamos un alivio inmediato de los síntomas como es el caso de los pacientes que llevan una sonda vesical permanente por imposibilidad para la micción. En otros escenarios prostáticos complejos como la presencia de litiasis vesical asociada o la presencia de un lóbulo medio, igualmente desaconsejo la técnica. No existen contraindicaciones absolutas para la realización de la técnica salvo el tamaño prostático (próstatas mayores de 90 gramos no se pueden intervenir con Rezum), pero en los casos anteriormente expuestos yo los considero como contraindicaciones relativas y el paciente debe saber que, probablemente, no se consiga un éxito del 100%», puntualiza el experto.

Según datos aportados por la empresa responsable de la técnica (Boston Scientific), hasta la fecha se han realizado en España 225 casos, 60 de ellos en Madrid, «de los cuales más de la mitad se han realizado por nuestro grupo (40 casos)», asegura Suárez. Actualmente sólo se aplica en la sanidad privada en centros seleccionados y entrenados en el procedimiento, como es el caso del Grupo de Urología Avanzada del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo.