El polvo de talco podría producir cáncer

Así lo ha afirmado un estudio sobre más de 250.000 mujeres, que trata de responder a la duda de si el talco es bueno o no para la salud

Después de mucho tiempo de denuncias y largos debates sobre si el polvo de talco, ampliamente utilizado en bebés y también por mujeres en su área genital, juega algún papel a la hora de desarrollar cáncer, sale ahora un análisis que trata de responder a esta duda.

El estudio ha sido realizado por investigadores estadounidenses del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental. Se han obtenido así datos de más de 250.000 mujeres, con una edad promedio de 57 años. No se ha encontrado ningún vínculo entre el uso de este material y el desarrolló de cáncer, aunque afirman que se recomienda precaución porque el estudio podría no ser lo suficientemente grande.

Durante décadas, muchas mujeres han usado el talco para la higiene más personal, comúnmente aplicado en la zona genital para reducir la humedad y el mal olor. Es cierto que ahroa su uso se ha disipado un poco, siendo más usado en las mujeres mayores que en las nuevas generaciones.

Con este estudio, no se ha podido probar la relación entre contraer cáncer y el uso del polvo de talco para el cuidado de la higiene más íntima. Una polémica que le ha costado, por ejemplo, a la empresa Johnson & Johnson miles de millones de euros en concepto de compensación a las numerosas mujeres que denunciaron a la empresa por haber desarrollado cáncer de ovario, presuntamente por usar uno de sus productos. Ahora, la farmacéutica podrá apelar cada una de las sentencias en su contra.

Como decimos, en el estudio participaron unas 250.000 mujeres, de las cuales un 38% afirmó que usaba polvo de talco en su área genital, el 10% dijo que lo hizo durante al menos 20 años y el 22% expuso que lo usaba al menos una vez a la semana.

Tras más de una década de uso, 2.168 mujeres desarrollaron cáncer de ovario: 61 casos de cada 100.000. Es posible que exista cierta asociación entre este tipo de cáncer y el polvo de talco, pero el hallazgo debe considerarse solo exploratorio y generador de hipótesis, así lo afirman los investigadores. En las mujeres con las vías reproductivas intactas, el polvo puede viajar directamente a las áreas afectadas y causar inflamación o irritación, pero aquellas a las que se les extirpó el útero o se les bloquearon las trompas de Falopio, el polvo no tiene acceso físico a los ovarios.

Pero no se encontró asociación estadística significativa al comparar mujeres que usaron polvo de talco y las que no.

Sin embargo, los expertos advierten de que el estudio es observacional. A la hora de hacer las muestras varió mucho el uso del talco, la cantidad del mismo o el tipo, por lo que no se puede cerrar a ciencia cierta una posible conexión. Además, el estudió incluía principalmente a mujeres blancas y la mitad de ellas sin sobrepeso, por lo que es difícil generalizar.

¿Por qué se asocia el talco con el cáncer?

Básicamente porque el talco es un mineral que suele localizarse en áreas que contienen amianto, sustancia cancerígena altamente conocida. Con el tiempo, el uso de este material se ha relacionado con muchos cánceres. Ya en 1976 se trató de prohibir el amianto, ya que según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer hay evidencia posible de que el uso de este polvo en los genitales puede guardar relación con el cáncer.

Desde la década de 1980, la Comisión Técnica de la Unión Europea prohibió el uso de cualquier tipo de amianto, lo que afectó al consumo de polvo de talco, al que progresivamente se fue tratando de “limpiar” de amianto.