Salud

Ángela Quintas: “Al agua con limón se le han atribuido propiedades mágicas

La química y experta en Dietética y Nutrición aborda en “El secreto de una buena digestión” todo lo que hay que saber sobre este proceso

Ángela Quintas, autora de "El secreto de la buena digestión" | Rubén Mondelo
Ángela Quintas, autora de "El secreto de la buena digestión" | Rubén MondeloRuben mondelo .La razon .

Con los ojos de una licenciada en Químicas y formada en Dietética y Nutrición, la alimentación y sus procesos cobran un sentido científico. Por eso, Ángela Quintas asegura que contar con un intestino sano es vital para gozar de buena salud.

Tras el éxito de «Adelgaza para siempre», ha lanzado «El secreto de la buena digestión» (ambos de Planeta). Este manual divulgativo abarca una de las acciones más cotidianas del ser humano. ¿Por qué un libro para explicar esta función orgánica?

La idea surgió en mi consulta: cada vez me encontraba con más gente que no sabía qué pasa en la digestión, un proceso que se lleva al cabo muchas veces al día. Se trataba de escribir de forma didáctica sobre ello para que se entendiera bien.

¿Hay muchos mitos en torno a la digestión que se deberían borrar?

Sí, ha habido muchas cosas que hemos heredado de nuestras abuelas, pero también circulan un montón muy nuevas y algunas terribles.

¿Cuáles?

Por ejemplo, la idea de hacer una dieta «détox» para desintoxicar el cuerpo, cuando nosotros tenemos órganos que ya realizan esa función. El agua con limón es uno de los mitos del siglo XX; a tomarlo en ayunas se le han atribuido propiedades casi mágicas, quemagrasas, etc.

Entonces, ¿la sabiduría de las abuelas iba menos desencaminada?

Pues sí, porque en muchos casos ellas eran grandes alquimistas, porque daban soluciones a determinadas patologías que, con el tiempo, se han demostrado que tienen fundamento científico detrás.

¿Mejor la receta de la abuela que seguir las «influencias» actuales?

Lo que está claro es que hay que volver a los mercados. Ahora está muy de moda lo de leer etiquetas, pero si uno va a un mercado poca letra se va a encontrar... Es decir, la fruta, la verdura, la carne, el pollo, el pescado... nada de esto tiene etiquetas. Cierto es que hay que conocer qué pone en los productos ultraprocesados, con los azúcares y las grasas ocultas. Si nuestra manera de comer evita estos productos, aleja problemas la mesa.

Las heces son uno de los tabúes. ¿Debemos prestarle más atención?

¡Por supuesto! Hay alteraciones que nos demuestran que son signos de tumores en el colon en primer estadio. El color, la consistencia y la frecuencia nos dan información sobre si el proceso de la digestión es correcto o no.

¿Tan importante es la frecuencia de las mismas como la forma en que nos sentamos para expulsarlas?

Es verdad que ahora los inodoros que tenemos no ayudan demasiado, por la forma que tienen. La mejor postura sería con los pies un poco elevados. A veces les digo a mis pacientes que si le quieren dar glamour que se pongan unos tacones; pero esa es la forma ideal: porque el músculo puborrectal no presiona ni tira del colon grueso, de forma que las heces salen mejor. En Oriente, son más de ponerse en cuclillas y el número de personas estreñidas es más bajo.

Hoy, la microbiota es uno de los grandes protagonistas de la Medicina del siglo XXI. ¿Por qué?

Es el código de barras de cada uno de nosotros, porque nos describe individualmente. Eso hace que ciertos alimentos nos sienten mejor, que estemos más o menos protegidos frente a otras patologías. Es verdad que estamos ante un hallazgo reciente, de hecho, ahora por fin está bien descrita, ya que antes se la denominaba flora intestinal.

¿Qué patologías se van a beneficiar más de los avances en los estudios de la microbiota?

Ahora se están utilizando mucho los probióticos en el campo de la quimioterapia y la radioterapia. También hay estudios en el campo del alzhéimer y en trastornos del ánimo, como la ansiedad y la depresión.