Diez datos que debes saber antes de una cirugía de aumento de pecho

Esta cirugía estética no deja de escalar posiciones en los rankings médicos

El postoperatorio tras una mamoplastia puede ser de diferente variación según distintos factores
El postoperatorio tras una mamoplastia puede ser de diferente variación según distintos factores

Aumentarse el pecho es el deseo de muchas mujeres, de diferentes edades, culturas y clases sociales. Esta cirugía estética no deja de escalar posiciones en los rankings médicos y de suscitar comentarios, opiniones y consultas en las redes. Es la reina del bisturí y en torno a ella siempre surgen nuevos interrogantes. Tratamos de solucionarlos aquí con uno de los mayores expertos en la materia, el cirujano plástico, estético y reparador, Moisés Martín Anaya.

  1. Las modas nunca deben influir en la elección de talla. Sí la edad y la constitución física de la paciente. Mientras que en la veintena, explica el director de Clínica del doctor Moisés Martín Anaya, distintos tamaños pueden quedar bien sin grandes problemas, en mujeres adultas es más complicado conseguir la armonía y la elegancia con tallas grandes. El criterio estético de cada profesional no debe verse traicionado por caprichos ni tendencias, asegura el doctor Moisés Martín Anaya.
  2. El postoperatorio puede ser de diferente variación según distintos factores. No es lo mismo, explica Martín Anaya, estar en la mesa de operaciones 40 minutos que 120. Cuanto más dure la operación, se producirá mayor inflamación y, por lo tanto, más dolor. La técnica y lo cuidadoso y delicado que sea el cirujano también influirán en el postoperatorio.
  3. El deporte previo que haya practicado la paciente es otro factor relevante, ya que, si se ha estado haciendo pesas con anterioridad, el pectoral estará hipertrofiado y la zona estará más dolorida después. En cuanto a volver a correr o a practicar algún ejercicio de tipo aeróbico, con respetar con una semana de descanso o diez días será suficiente. Para volver a las pesas, sin embargo, el reposo deberá durar un mes.
  4. La rotura del implante mamario es un hecho excepcional. Cuando éste es de solución salina, se percibe porque se nota en la zona pérdida de volumen y es visible cómo se ha desinflado el pecho. Si hablamos de gel de silicona, no hay síntomas, por lo que la detección del problema se lleva a cabo mediante pruebas diagnósticas, en concreto la ecografía.
  5. El aumento de mamas con grasa propia del paciente no es una solución puesto que los injertos autólogos se reabsorben con el tiempo. Esta mamoplastia mini-invasiva no se puede realizar tampoco si la paciente desea un aumento significativo. Por otro lado, nunca te fíes de quien quiera inyectarte ácido hialurónico en el pecho. Esta técnica ha sido prohibida por la Agencia Española del Medicamento.
  6. El ácido hialurónico se descarta también por los profesionales acreditados porque dificulta no sólo la detección del cáncer sino otros problemas de la mama. La colocación del implante mamario por encima del músculo ya no se realiza o no se debe realizar no sólo por este motivo, sino también porque aumenta la posibilidad de encapsulamiento de la prótesis y de que el pecho tienda a caer con lo que se precisaría una cirugía secundaria de la mama.
  7. Una pregunta que se escucha en las consultas es si hay que esperar a tener familia para aumentarse el pecho. Depende del volumen de cada mujer. Si la paciente tiene poco, al quedarse embarazada, aunque aumente de volumen en la gestación, como tiene poca glándula mamaria, al dar a luz ese aumento se va a consumir. El pecho vuelve a su lugar, además sin caída, porque la prótesis de mama no cae. La situación es diferente si hablamos de alguien con, matiza el cirujano plástico, un pecho moderado o con más talla. La recomendación aquí es esperar a después del parto y la lactancia porque el peso puede provocar la caída y si ya estuviese operada es posible que fuese necesaria una segunda intervención, una mastopexia, para elevarlo.
  8. La asimetría mamaria, la diferencia entre un pecho y otro por presentar diferentes tamaños, distinta forma de la mama o del pezón, o por estar situados a diferente altura, requiere en ocasiones del empleo de dos tipos distintos de prótesis. Este problema, advierte el experto, se encuentra oculto tras muchas cirugías de mama y en las adolescentes y jóvenes requiere ser reparado en cuanto cumplen la mayoría de edad, y, por lo tanto, el desarrollo de la mama, para evitar complejos que puedan derivar en problemas psicológicos importantes.
  9. Antes de que se incrementara la demanda de cirugía estética, el aumento de mamas era una intervención que se solicitaba más en torno a los meses de primavera, coincidiendo con la operación bikini. Hoy en día, explica el cirujano, no existen ya pautas estacionales relacionadas con el bisturí y el pecho: “la mamoplastia de aumento es la reina del baile y se opera en cualquier fecha, independientemente de las condiciones climatológicas”.
  10. Por último, llegamos a los precios. La recomendación es que el paciente se aleje de todas las llamadas ofertas que le ofrecen precios por debajo de los 4.000 euros para la mamoplastia, porque, entonces, no le están ofreciendo un servicio proporcional a los gastos hospitalarios y profesionales. Si se cuenta con equipo de anestesistas de prestigio y la intervención se realiza en un hospital de referencia, con unas prótesis de calidad, el precio debe oscilar entre los 5000 y 6000 euros, finaliza el doctor.