Biopsia guiada para dar con tumores de mama “indetectables”

Quirónsalud Barcelona incorpora esta técnica dirigida por resonancia magnética clave en el diagnóstico de focos adicionales

Unos 45 minutos es el tiempo que tarda en hacerse una biopsia guiada por resonancia magnética, una técnica empleada para detectar posibles bultos «invisibles» por otros métodos. Con ese fin, el Hospital Quirónsalud Barcelona ha incorporado este procedimiento complejo dirigido a pacientes a los que se ha diagnosticado un proceso tumoral y a los que, en el estudio de extensión de la lesión principal, se han visto segundas o terceras lesiones que no se encuentran con las técnicas convencionales.

Esta técnica «consiste en obtener muestras de una lesión de la mama para saber si es un cáncer guiándonos por la imagen de resonancia magnética que permite llegar a la lesión sospechosa con una aguja percutánea (a través de la piel», detalla la doctora Nadine Romera, responsable del Servicio de Diagnóstico por la Imagen del Hospital Quirónsalud Barcelona.

En concreto, esta biopsia se realiza dentro de la sala de resonancia con la paciente estirada boca abajo y con anestesia local. Previamente se confirma con una resonancia magnética si el tumor tiene diferentes focos y, si es así, se extraen varias muestras que, una vez analizadas, serán decisivas para plantear el tratamiento quirúrgico o de quimioterapia.

«La información que aporta esta prueba en aquellos casos en los que hay sospecha de tumores multifocales o multicéntricos es muy valiosa para plantear el mejor tratamiento quirúrgico o de quimioterapia, ya que hay lesiones que sólo se detectan con resonancia magnética», explica la doctora Ana María Rodríguez, especialista en Diagnóstico por la Imagen del Hospital Quirónsalud Barcelona.

Así, «esta técnica completa el algoritmo diagnóstico de pacientes con neoplasia de mama, ya que la información que aporta es indispensable para aplicar el tratamiento quirúrgico o de quimioterapia ajustado, pues estos tratamientos cambian si la lesión es única, múltiple o si afecta a una o a las dos mamas», precisa la doctora Romera.

Ventajas y complicaciones

«Las complicaciones del procedimiento son excepcionales», añade la doctora Rodríguez. De hecho, son las inherentes a la resonancia magnética: para aquellas personas que sufren de claustrofobia, son portadoras de dispositivos metálicos o utilizan anticoagulantes. En el resto de casos puede aplicarse sin problemas.

Las ventajas de su empleo, en cambio, hablan por sí solas, ya que «es una técnica altamente sensible y específica para poder detectar con la mayor fiabilidad posible el número y la localización de las lesiones malignas y poder tener la confirmación histológica, lo que implica un tratamiento personalizado, evitando cirugías innecesarias o dejar sin el tratamiento adecuado en determinados casos», recuerda la doctora Romera.

Las técnicas de biopsia de la mama han evolucionado mucho en las últimas décadas haciendo posible confirmar el diagnóstico antes de operar al paciente. Esto permite una mejora en el manejo, tratamiento y pronóstico de las lesiones de la mama. Estas técnicas permiten extraer a través de la piel una muestra de una lesión de la mama, utilizando una técnica de imagen que puede ser la ecografía o bien la estereotaxia para poder guiar la aguja hasta la lesión.

En la actualidad esta tecnología se utiliza «principalmente en la patología de la mama, aunque también se ha iniciado en otros tipos de cáncer, como el prostático, o bien para obtener muestras de lesiones cerebrales, ya que esta técnica proporciona una alta precisión gracias a la alta resolución tisular (de los tejidos del organismo) de la resonancia magnética», concluye la responsable del Servicio de Diagnóstico por la Imagen.