María Neira, directora de Salud Pública de la OMS: «Nuestro objetivo no es controlar el virus, sino combatirlo»

“Todas esas imágenes de periodistas vestidos como astronautas, con máscaras de gases tóxicos, de supermercados vacíos... no ayudan y hacen que se genere alarma”

-¿Por qué está costando tanto controlar la extensión de Covid19?

-Todas las respuestas epidémicas tienen una fase de dificultad. Primero, hay que tener muy claras las expectativas que uno tiene, y la nuestra no es controlar, porque el virus es difícil controlarlo, pero sí conocerlo al máximo, combatirlo para que represente el menor riesgo para los humanos con vacunas, tratamientos o medidas de contención. Vamos a ver, al final, si ha sido muy difícil o no pero, por el momento, creo que tenemos una oportunidad de ganarle la batalla. Estoy convencida.

-En caso de que el virus se «descontrolara» ¿qué medidas podrían tomarse? ¿Podría llegarse a situaciones de aislamiento de poblaciones, como en Italia, o a cerrar colegios, etc.?

-Yo confío que no porque, como ven, el virus está presente, circula, y eso es lo predecible, es un escenario que podíamos anticipar, sobre todo si lo vamos a buscar de forma activa como vamos a hacer ahora con esos pacientes que ya tenían neumonía para ver si, efectivamente, este nuevo virus tiene algo que ver. Con lo cual, no es de extrañar que esté circulando. Las muy buenas noticias son que los casos que se han detectado en España hasta el momento son de personas con sintomatología leve, estamos hablando de una población de 40 millones de habitantes donde se han detectado de forma muy proactiva casos y están bien. Esto también hay que contarlo.

-¿Sigue la OMS recomendando la libre circulación de personas y mercancías o se plantea el cierre de fronteras llegado un punto?

-Por el momento, no. Como digo, la evolución de la crisis es minuto a minuto y con una reevaluación constante, pero no entra en nuestros planteamientos. Ayer oía proponer el cierre de fronteras a personas que vienen de otros países y puede ser un español el que venga de otro sitio... Con lo cual: detección precoz, tratamiento apropiado para la persona que ha estado en contacto con el virus y medicación para quien desarrolla la enfermedad, información e higiene básica. Éstas son todavía nuestras medidas recomendadas.

-¿Por qué, si se le considera un virus similar a la gripe y poco letal, se toman medidas tan extremas en los sitios donde hay casos de contagio?

-Todas esas imágenes de periodistas vestidos como astronautas, con unas máscaras de gases tóxicos, de los supermercados vacíos... efectivamente no ayuda y hace que se genere una alarma. Porque las recomendaciones que hace la OMS se dirigen sobre todo a las autoridades sanitarias. Obviamente, la población tiene que estar informada y la transparencia debe ser total y absoluta, pero las recomendaciones no van dirigidas a ella sino a las autoridades, con las que se puede utilizar una cierta terminología y se les explica lo que hay que hacer. Evidentemente, a veces hay presiones mediáticas, políticas o de los ciudadanos. Entonces, los gobiernos quieren ir un poco más allá y, como en el caso de Italia, decidieron ir a la precaución máxima, podríamos decir. Están en su total derecho pero, claro, arrastra esas otras sensaciones de caos y miedo y luego, cuando se retiran, la población sospecha: «Si hicieron esto es que había algo muy serio»... Hay como un desfase en la proporción y en la percepción, por eso con la Salud Pública hay que tener mucha sangre fría, mucho temple no ceder a presiones estar convencidos de qué es eficaz y qué no y, a partir de ahí, transmitirlo a la opinión pública permanentemente y de forma coherente.

-El aumento en la demanda de algunos productos, como mascarillas o geles desinfectantes, ha causado «desabastecimiento» en las farmacias. ¿Van a tomar alguna medida al respecto?

-Nosotros para el personal sanitario, que es quien lo necesita, y para mandarlo a países estamos haciendo acopio, pero hemos puesto en marcha una línea de producción con logística propia. Recomendamos, obviamente, que no se desabastezcan los mercados. Además, su uso es totalmente irracional. No sé de dónde salió eso de que todo el mundo se ponga mascarilla, es una especie de falsa protección. El otro día veía en un autobús a una parejita de jóvenes haciéndose «selfies» con la mascarilla poniéndosela, quitándosela, metiéndola en el bolsillo del abrigo, sacándola... con lo cual, si esa mascarilla realmente tuviera impregnación de virus ¡muchas gracias por habérnosla pasado por todo el bus!

-¿Cambiarían los protocolos de confirmarse que pacientes ingresados con neumonía tienen el virus?

-Desde el punto de vista del protocolo terapéutico poco porque no hay un tratamiento diferente, con lo cual sería igual; pero desde el punto de vista epidemiológico nos daría más información. Evidentemente, sabríamos cómo se comporta. Significaría que tendríamos que verificar de donde procede y habría que hacer una intervención alrededor de ese paciente en el hospital. Pero la noticia positiva también sería que, si ha estado circulando en ese ámbito y no hay otros casos, no ha habido brotes, a lo mejor son también buenas noticias».