La OMS y el Consejo de Europa recomiendan alternativas al encarcelamiento ante la expansión coronavirus

Piden otras opciones en caso de perfiles de bajo riesgo y especial vulnerabilidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa (CPT) recomiendan a los países europeos posibles alternativas para evitar la saturación de las cárceles en pleno contagio imparable del coronavirus. La OMS publicó ayer una guía en la que aconseja “considerar con mayor detenimiento la posibilidad de medidas no privativas de la libertad en todas las etapas de la administración de la justicia penal” especialmente en aquellos “perfiles de bajo riesgo y especialmente vulnerables, dando preferencia a las mujeres embarazadas y las mujeres con hijos dependientes”.

Entre las posibles alternativas al encarcelamiento, el informe insta a los Estados a evaluar opciones diferentes en el caso de la prisión preventiva y aboga por explorar posibles medidas como: la conmutación de sentencias, la libertad anticipada y condicional, reevaluar el internamiento involuntario de pacientes con problemas mentales, el alta de los residentes de hogares de atención social, según las circunstancias, y evitar la detención de los migrantes “en la mayor medida posible”.

En aquellas situaciones en las que no sea posible impedir el encarcelamiento, el texto defiende que los presos con mayor riesgo de contagio sean separados del resto “de la manera más efectiva y menos disruptiva” con el objetivo de permitir que los más vulnerables no compartan celda. Además, esta guía también pide que los detenidos pasen por un chequeo médico de toma de temperatura y tracto respiratorio con el objetivo de aislar a aquellos con síntomas o que ya han dado positivo en el test.

Estas recomendaciones ha sido redactadas después que más de 50 organizaciones europeas interpusieron una queja ante estos organismos internacionales. Entre estas entidades se encuentran Irídia, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) o Salhaketa Nafarroa. Estas organizaciones ya advirtieron la semana pasada a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y al Ministerio de Interior sobre la “crítica situación” vivida en las prisiones ante el avance del contagio y la falta de medios para hacerle frente.

Este informe asegura que los esfuerzos de los Estados para contener la propagación de la pandemia pueden resultar infructuosos “ si no se presta la debida atención a las medidas de control de la infección dentro de las prisiones. Según la OMS, la experiencia demuestra que este tipo de centros pueden actuar como “una fuente de infección, amplificación y extensión de enfermedades infecciosas dentro y fuera de las prisiones. La salud de la cárcel es de esta manera un asunto de salud pública”.

Por eso, este organismo internacional considera que los Estados deben reforzar la plantilla del personal sanitario que atiende los presos y también facilitar la comunicación con sus familias. Unas prioridades que coinciden plenamente con el diagnóstico efectuado por estas organizaciones en su queja, aunque según denuncian, no han recibido ningún tipo de respuesta por parte de la Secretaría General de las Instituciones Penitenciarias. El informe de la OMS también pide buena coordinación entre los diferentes organismos nacionales que se encargan de la gestión de las cárceles, ya sean dependientes de los ministerios de Sanidad, Justicia o Interior.