Salud

Los sanitarios exigen al Gobierno medidas de protección urgentes para evitar el colapso de los hospitales

Los representantes de 721.000 médicos, enfermeros, farmacéuticos, dentistas y veterinarios reclaman “una política nacional firme, rápida y contundente” para dotar de equipamiento a los trabajadores del sector

La pandemia de coronavirus que azota España está llevando a los sanitarios a situaciones extremas. La falta de medios técnicos y humanos para atender a la riada de pacientes que acude a los hospitales, la sorprendente parsimonia del Gobierno a la hora de adquirir y distribuir equipos destinados a protegerles de la infección y a salvar vidas de enfermos, y el temor a la tragedia que puede ocurrir en los próximos días si nadie pone remedio, con un aumento disparatado de casos, han llevado a los representantes de médicos, enfermería, farmacia, veterinaria y los dentistas a lanzar un comunicado conjunto que no se recordaba en años. Los destinatarios son las autoridades autónomas y, por extensión, la máxima de todas ellas, el ministro de Sanidad Salvador Illa, cuyo departamento es objeto de fuertes críticas desde todos los ámbitos de la sociedad por su inoperancia a la hora de conseguir y repartir material de protección entre las comunidades autónomas -Hacienda ha tenido que tomar el control del proceso- y por su sorprendente pasividad a la hora de decretar decisiones que hubieran podido salvar muchas vidas, como la prohibición de manifestaciones en la calle como la del 8-M -importante foco de infección- o el confinamiento con varias semanas de antelación.

En el comunicado, los colegios oficiales de dichas profesiones se lamentan de las “desalentadoras” previsiones para los próximos días y recuerdan que un porcentaje importante de infectados -aproximadamente un 14%- se corresponde con profesionales sanitarios, lo que “ya está provocando que el sistema sanitario nacional se encuentre en una situación cercana al colapso en algunas comunidades autónomas y prácticamente al límite de su capacidad de recursos humanos”. “Los profesionales sanitarios nos encontramos en una situación de total inseguridad y desamparo, al llevar a cabo nuestra labor asistencial y de prevención de salud pública en unas condiciones sanitarias inadecuadas y muy arriesgadas, al existir una falta de suministro del material y equipos de protección necesarios para garantizar la seguridad precisa, tanto para nosotros como para los pacientes. Por ello, solicitamos con carácter urgente que en todos los niveles asistenciales sanitarios (hospitales, centros de salud, consultorios, clínicas dentales, farmacias y espacios veterinarios), sin ninguna excepción, se disponga de todas las medidas de protección sanitaria para garantizar la seguridad de cada uno de los profesionales que están en tareas de servicio permanente en la lucha contra esta pandemia”.

Los consejos de colegios de sanitarios, que representan a cerca de 721.000 profesionales del sector público y del privado, exigen “acciones efectivas y urgentes” con el fin de “ganar la batalla a la peor crisis sanitaria conocida en décadas”. “Es preciso implementar una política nacional firme de los recursos humanos sanitarios existentes para evitar que se produzca un colapso en el sistema que empeore aún más la situación actual. Por otro lado, deben llevarse a cabo de forma rápida y contundente todas las acciones necesarias para dotar al personal sanitario del material y equipamiento preciso para realizar su actividad asistencial con las mayores garantías para todos. De lo contrario, nos veremos abocados a una situación aún más difícil de resolver y de imprevisibles consecuencias. Debemos minimizar al máximo los riesgos derivados de nuestra atención sanitaria”. En el comunicado, los dentistas exponen la necesidad de “decretar el cierre de las clínicas dentales durante esta situación de crisis sanitaria, habilitando centros públicos y privados para la atención de urgencias”. Por su parte, los farmacéuticos se ofrecen para “conciliar las medidas de quedarse en casa con el acceso universal a todos los tratamientos, sean ambulatorios y/o hospitalarios que eviten el riesgo de contagio, especialmente en las personas vulnerables, dependientes o en cuarentena domiciliaria”. Los veterinarios solicitan con urgencia “garantías de protección y bioseguridad tanto a nivel público como privado”.