Coronavirus

Sanidad desata la ira médica por usar a los MIR como mano de obra barata

El departamento que dirige Salvador Illa prorroga su residencia en vez de reconocerles como especialistas

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Algunas de las principales sociedades científicas de este país han cargado duramente contra la decisión del Ministerio de Sanidad de prorrogar la formación de los residentes de último año en diez especialidades, con el fin de utilizarles como mano de obra barata en la lucha contra el coronavirus. En un duro comunicado, emitido después de que todas las vocalías del Consejo General de Colegios de Médicos también arremetieran contra el departamento que dirige Salvador Illa, las sociedades científicas consideran «inaceptable» la decisión porque, a su juicio, provocará «una falta de equidad injustificable en estos momentos, al prolongarse la formación de los residentes en sus últimos meses formativos y no contratárseles como adjuntos/especialistas cuando, por otro lado, se plantea precisamente la contratación en calidad de adjuntos/especialistas de médicos sin formación MIR», con los derechos retributivos y de reconocimiento que ello conlleva.

En su comunicado, entidades como la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), la Asociación Española de Pediatría (AEP), Semergen, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) o la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), entre otras, consideran la decisión del Ministerio «una discriminación e injusticia evidente, pues los residentes que actualmente están en primera línea desempeñando una labor ejemplar, con absoluta entrega y dedicación para hacer frente a la emergencia de salud pública declarada por el Covid 19 estarán en clara situación de desventaja respecto a otros residentes de otras especialidades en su misma situación a los que sí se les hará especialistas al término de la residencia y también respecto a otros profesionales que se incorporarán al Sistema Nacional de Salud (SNS) sin formación MIR». Se trata, en su opinión, «de un inmerecido trato que, en lugar de premiar, castiga el esfuerzo y el desempeño profesional que han realizado y realizan de forma encomiable los residentes a punto de culminar su especialidad».