Más del 90% de los fallecidos por coronavirus en Madrid no pasaron por la UCI

De los 3.661 fallecidos en marzo por coronavirus en los hospitales de la capital, solo 283 lo hicieron en las UCIS tras la aplicación de triajes de selección de pacientes por parte de los médicos.

La pandemia que azota España ha convertido los hospitales en mortuorios colosales. Aunque la mayor parte de los pacientes ingresados han logrado recuperarse y volver a casa tras recibir el alta, otros muchos han corrido peor suerte. El empeoramiento de la enfermedad no pudo combatirse con los fármacos existentes y han terminado falleciendo sin la presencia de sus familiares por el alto riesgo de contagio. Según los datos en poder de LA RAZÓN, desde principios de marzo, cuando se produjo la eclosión de casos en nuestro país, hasta el día 31 del mismo mes, murieron por coronavirus en alguno de los hospitales madrileños un total de 3.661 enfermos. El hospital que registra más fallecimientos en este mes negro para la historia de España es La Paz, con 361; seguido del Doce de Octubre, con 314; el Clínico San Carlos, con 242; el Gregorio Marañón, con 234; y el Ramón y Cajal, con 208.

En un puesto de observación

Dichas cifras contabilizan los fallecimientos producidos en cualquier lugar del centro sanitario: desde las urgencias hasta un puesto de observación, pasando por las plantas de hospitalización y las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIS) y otros dispositivos afines como las Unidades de Reanimación –REAS– y los quirófanos adaptados para ello.

La cifra total de fallecidos da muestra del drama que acompaña a la pandemia, pero esconde algunas particularidades inquietantes. La principal es que dentro de ella se incluyen los muertos en las UCIS y otros servicios afines, que arrojan una tasa más alta de mortalidad porque acogen en su interior a enfermos en situación crítica. En total, en estas unidades fallecieron 383 ingresados. La diferencia entre las personas que murieron en el conjunto del hospital –3.661– y los que de ellos lo hicieron en la UCI –283– arroja un saldo de 3.378. Estos son los enfermos que perdieron la vida en cualquiera de las plantas sin tener acceso a la UCI, restringida para los pacientes extremos y, en la mayor parte de los casos, con mayores posibilidades de sobrevivir si se les ofrecía un tratamiento especializado, según el criterio de los médicos.

¿Se ha aplicado entonces el triaje en los hospitales? Fuentes sanitarias consultadas por este periódico indican que sí lo hubo, y que la mayor parte de esos 3.378 fallecidos en planta no superó el corte para llegar a las camas de las unidades de críticos por diferentes circunstancias. Un corte provocado, aseguran, por la falta de personal y medios suficientes para hacer frente a la avalancha de infectados, con hospitales colapsados en los que, por ejemplo, ha habido días en los que se han agolpado en las urgencias más de 300 pacientes.

¿Cómo fallecieron estos enfermos? Los infectados cuyo estado de salud empeoró durante su estancia hospitalaria y que no pudieron ingresar en la UCI se han visto obligados a permanecer en planta sin el acceso a los respiradores ultrasofisticados de las UCI. Muchos de ellos sí recibieron algún tipo de ventilación para aliviar su dolor, tarea en la que resultaron claves los especialistas de Medicina Interna y los neumólogos. También recibieron el arsenal terapéutico dirigido a aliviar los síntomas, que variaba según el hospital. De acuerdo con las mismas fuentes, alrededor de un 20% falleció por una muerte súbita provocada por la afectación cardiaca asociada a la enfermedad. Cerca del 80% restante, por el efecto de la sedación. De hecho, según las mismas fuentes, la utilización de la morfina fue tan alta en marzo, que «hubo problemas de disponibilidad» en algunos momentos, aseguran.