El CDC asegura que el coronavirus podría estar viajando en nuestros zapatos

Los investigadores también encuentran insuficiente la distancia de seguridad, porque el Covid-19 por aire podría alcanzar a alguien a 4 metros

Los estudios científicos alrededor de los aspectos más desconocidos del coronavirus Covid-19 no dejan de depararnos nuevos descubrimientos cada uno más sorprendente que el anterior. El último, elaborado por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) arroja resultados muy preocupantes que indican que el virus supera la barrera de los 4 metros para contagiarnos y que se transmite pegado a la suelas de los zapatos.

Distribución en aerosol y en la superficie del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo en salas hospitalarias, Wuhan, China, 2020”, es el nombre del estudio llevado a cabo por más de 15 especialistas de la Academia Militar de Ciencias y Medicina de Pekín y que tomó muestras en el Hospital Huoshenschan en Wuhan entre el 19 de febrero y el 2 de marzo de este año. En su estudio se obtuvieron muestras en la sala de UCI donde estaban albergados 15 pacientes con coronavirus, 24 de la sala General (GW) y el resto de habitaciones del centro hospitalario recogiendo hisopos potencialmente contaminados de la zona de Cuidados Intensivos y de las tomas de aire de las salas.

Según el estudio publicado en la revista “Emerging Infectious Diseases”, todos los resultados positivos en las zonas contaminadas (94,7% en UCI y 100% en GW), la tasa de positividad fue mayor para la primera (43,5%) que para la GW (7,9%) y sin embargo la mayor tasa de contagio se encontró en el suelo con hasta un 70% ciento en Cuidados Intensivos. Por tanto “a medida que el personal médico camina por la sala” el virus puede rastrearse por toda la planta llegando incluso hasta la sala de farmacia donde no hay pacientes (100% de positividad). “La mitad de las muestras de las suelas de los zapatos del personal médico podrían funcionar como portadores”, concluye el estudio. Así que la medida de dejar los zapatos en la puerta de casa una vez llegados de la calle no es tan descabellada. “Recomendamos encarecidamente que las personas desinfecten las suelas de los zapatos antes de salir de las salas que contienen pacientes con COVID-19”, explican los investigadores.

El informe también destaca que otros objetos de los hospitales también dieron altas tasas de positividad, como los ratones de los ordenadores (75% en UCI y 20% en GW), papeleras (60%), pasamanos de la cama del paciente (42,9&) y pomos de las puertas (8,3%). Aparte de esto también se encontraron trazas “esporádicas” del virus en los puños, guantes y máscaras de los médicos, con lo que se recomienda incluso desinfectarlas antes de tirarlas.

A vueltas con la ventilación de las habitaciones

Además, los investigadores volvieron sobre el tema “transmisión por aerosol del SARS-CoV-2”. Esto es, cómo se comporta el virus en los sistemas de ventilación de entrada y salida en las habitaciones de los hospitales. “Primero, recolectamos aire en la sala de aislamiento de la UCI (12 suministros de aire y 16 descargas de aire por hora) y GW (8 suministros de aire y 12 descargas de aire por hora) y obtuvimos resultados de prueba positivos para el 35% (14 muestras positivas / 40 muestras probadas) de muestras de UCI y 12.5% ​​(2/16) de muestras de GW”, explica el estudio, que confirma que la exposición en el aire del coronavirus es alto.

Además, “los sitios de muestreo se ubicaron cerca de las salidas de aire (sitio 1), en las habitaciones de los pacientes (sitio 2) y (sitio 3). Se detectó aerosol de SARS-CoV-2 en los 3 sitios de muestreo; las tasas de positividad fueron del 35,7% (5/14) cerca de las salidas de aire, el 44,4% (8/18) en las habitaciones de los pacientes y el 12,5% (1/8) en el área del consultorio del médico. Estos resultados indican que los aerosoles cargados de virus se concentraron principalmente cerca y debajo de los pacientes”. Así establecen que parece que el contagio se produce por aire incluso a cuatro metros de distancia (13 pies) lo que invalida la distancia establecida por la OMS de sólo 1,5 metros o 2.

Conclusiones

Este estudio llevó a 3 conclusiones.

Primero, “el SARS-CoV-2 se distribuyó ampliamente en el aire y en las superficies de los objetos tanto en la UCI como en el GW, lo que implica un riesgo potencialmente alto de infección para el personal médico y otros contactos cercanos”.

Segundo, “la contaminación ambiental fue mayor en la UCI que en el GW; por lo tanto, el personal médico que trabaja en la UCI debe tomar medidas de protección más estrictas”.

Tercero, “las características de distribución de aerosol del SARS-CoV-2 en el GW indican que la distancia de transmisión del SARS-CoV-2 podría ser de 4 m”.