“¡Tened cuidado: no puede entrar un paciente y salir contagiado!”

Madrid extrema la desinfección de los hospitales ante la llegada de enfermos libres del virus. El grave problema es cómo dividir las UCIS entre infectados y no infectados

UCI Hospital Puerta de Hierro
Personal sanitario en una UCI en el Hospital Puerta de Hierro de MadridJUANJO MARTINEFE

La reorganización interna que están realizando los hospitales para atender de nuevo a pacientes libres del virus, aprovechando el descenso del número de infectados que ocupan plantas de hospitalización y camas en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIS) por el efecto del confinamiento, está resultando muy complicada. Como se recordará, al principio de la crisis las autoridades sanitarias decidieron aplazar toda la actividad programada y la cirugía no urgente para destinar la mayor parte de los recursos a la lucha contra el Covid 19. Esto ha provocado que miles de enfermos con otras dolencias permanezcan en sus casas durante los más de cuarenta días que dura ya la pandemia, aguardando un turno que ahora les vuelve a llegar, al amortiguarse provisionalmente el impacto del coronavirus. El resultado es que se han disparado las listas de espera en todo el país tanto en consultas externas como en pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.

Al tratarse de una situación sin precedentes, médicos y gestores no terminan de consensuar un procedimiento reglado y único en todos los centros sanitarios con el fin evitar uno de los grandes riesgos que entraña esta operación. En Madrid, la consigna es clara, y el consejero de Salud, Enrique Ruiz Escudero, se la expuso claramente a sus colaboradores el pasado fin de semana: “Hay que insistir en la desinfección de los hospitales y en la creación de “zonas limpias” que no deben ocuparse aún. También debemos pensar en la estrategia de cara a la cirugía programada e impedir por todos los medios que entre un enfermo libre del virus en un centro y pueda salir contagiado”, les vino a decir. Con todo, aún existen serias dudas.

Fuentes sanitarias explican que la mayor parte de los hospitales se decanta por establecer dos circuitos diferenciados: uno para enfermos Covid y otros para los enfermos No Covid. La medida resulta mucho más fácil de poner en práctica en los centros pequeños que en los grandes, porque implica prácticamente duplicar los servicios sobre la marcha. Se trata de una reconversión a toda marcha en línea con la que ya protagonizaron los hospitales convencionales a principios de la pandemia, al transformarse en apenas unos días en auténticos hospitales de campaña para poder prestar asistencia a la avalancha de infectados que llegaba a sus puertas. En esta nueva situación, empiezan a convivir pacientes de dos tipos con alto peligro de contagio de unos a otros. Y con un riesgo adicional: las autoridades autonómicas temen un nuevo repunte de casos de coronavirus dentro de unos diez días por la decisión del Gobierno de permitir la actividad en algunos sectores económicos, decisión, aseguran, que “constituye un error desde el punto de vista sanitario”.

Donde puede haber más problemas para establecer ese doble circuito es en las UCIS. “¿Qué hacemos por ejemplo con persona que ha tenido un accidente de moto y que necesita asistencia urgente en una unidad de críticos? ¿Le mezclamos con los enfermos de coronavirus que siguen ingresados en ellas?”, comentan a modo de ejemplo las mismas fuentes. En estos momentos, las UCIS de Madrid mantienen a poco más de 1.300 enfermos ingresados, la mayor parte de ellos portadores del virus.

El descenso ha sido vertiginoso con respecto a hace apenas una semana, y la tendencia es a la reducción durante los próximos diez días, pero se trata aún de una cifra muy elevada.

Ingresados en UCIS por hospitales

La Paz, por ejemplo, atiende a 116 pacientes críticos, uno menos que el Gregorio Marañón, que contabiliza 117. Fuentes sanitarias explican que ambos siguen siendo los centros con más ingresados en UCI, seguidos por el Ramón y Cajal, con 82; por el Doce de Octubre, con 77, y por el Clínico San Carlos, con 73. Los hospitales periféricos siguen igual de golpeados. Alcalá contabiliza 30; Torrejón, 24; el Infanta Leonor, 30; Fuenlabrada, 37; Getafe, 54; el Hospital Universitario de Móstoles, 29; Parla, 17; el Severo Ochoa de Leganés, 30; Arganda, 18; y el Infanta Sofía, 33. En total, las UCIS de Madrid acumulan 538 muertes, con La Paz a la cabeza, con 52 y el Doce de Octubre con 46, bastante por delante del resto.