Illa cede a la presión y no obligará a trabajar a los sanitarios infectados

El Ministerio rectifica su polémica decisión tras recibir una lluvia de críticas de colegios, sindicatos y sociedades científicas de médicos y enfermería

Minuto de silencio por el sanitario fallecido por COVID-19 en Aragón
Sanitarios del Centro de Salud San Pablo de Zaragoza guardan un minuto de silencio por un compañero fallecidoFabián Simón Europa Press

El Ministerio de Sanidad ha vuelto a dar marcha atrás ante las críticas furibundas lanzadas contra él por la totalidad de las profesiones sanitarias. Ya lo hizo hace días con la decisión de convertir a los médicos residentes de último año en mano de obra barata en la lucha contra el coronavirus. En lugar de prorrogar su situación actual, accederá a que se sometan en mayo a la evaluación correspondiente para que puedan convertirse en especialistas de pleno derecho y cobrar lo que les corresponde por derecho. Ahora, el departamento de Salvador Illa ha rectificado de nuevo tras echársele encima también todos los consejos profesionales, y no obligará al sanitario infectado con síntomas leves a reincorporarse a su puesto de trabajo mientras permanezca en ese estado.

En concreto, el Ministerio ha modificado el documento que habían elaborado los técnicos del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias que dirige Fernando Simón en el que se incluía la polémica medida. Se trata de la Guía de Actuación frente a Covid 19 en los profesionales sanitarios y sociosanitarios. En él se apuntaba que los profesionales contagiados por el coronavirus, en el caso de que no pudieran realizarse la prueba de diagnóstico microbiológico, tendrían que volver a trabajar una vez transcurridos siete días desde el inicio de los síntomas, en ausencia de fiebre, sin necesidad de toma de medicamentos antitérmicos en los últimos tres días, siempre que hubiera mejorado la función respiratoria.

El nuevo texto rectifica y apunta que estos profesionales deberán dar negativo en el PCR antes de volver a trabajar. En concreto, se establece que se les deberá realizar una prueba PCR para finalizar el aislamiento, debiendo transcurrir un mínimo de siete días desde el inicio de los síntomas, existir ausencia de fiebre sin necesidad de tomar antitérmicos y mostrar una mejoría de la función respiratoria en los últimos tres días. Si la PCR es negativa y el sanitario se reincorpora, deberá hacerlo con mascarilla quirúrgica durante 14 días a contar desde el inicio de los síntomas, y no podrá atender durante ese periodo a personas vulnerables. Si es positiva la prueba, continuará el aislamiento hasta que el resultado vuelva a dar positivo.

Colegios, sindicatos y sociedades científicas se habían echado en contra del departamento que dirige Salvador Illa por entender que la medida era la gota que colmaba el vaso, después de que médicos y enfermeros se enfrentaran prácticamente sin equipos de protección a la pandemia de coronavirus por el retraso del Ministerio a la hora de adquirirlos, hacer acopio y distribuirlos entre las comunidades.