El Gobierno rectifica y planea una rebaja parcial del IVA de las mascarillas

Cae en la cuenta de que son de primera necesidad y estudia bajar el impuesto para hospitales. Los distribuidores cierran operaciones a toda prisa por temor a que Illa provoque desabastecimientos

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El Gobierno puede volver a encontrarse con la horma de su zapato y propiciar con una de sus medidas el desabastecimiento de productos fundamentales para la protección frente al coronavirus como las mascarillas o los geles hidroalcohólicos. Sucedió a principios de marzo, cuando vetó la distribución de éstas desde las farmacias al no considerarlas dispositivos sanitarios y la derivó a hospitales y a otros centros que, a su juicio, sí lo eran.

Esta medida provocó que los ciudadanos no pudieran adquirirlas en los momentos más álgidos de la pandemia. Ahora, puede ocurrir otro tanto con la decisión de rebajar el precio de las mascarillas por medio de una orden, algo que decidirá hoy una comisión interministerial. El sector farmacéutico ya ha alertado del riesgo de desabastecimiento que existe de nuevo. Si el precio fijado es muy bajo, inferior al que las que ofrecen los proveedores internacionales, los distribuidores no podrán acceder a ellas o tendrán que hacerlo a pérdidas, lo que podría abocarles a un grave problema financiero.

Fuentes sanitarias explican que el Ejecutivo ha empezado a caer en la cuenta de este peligro y estudia una medida que aliviaría en parte el problema: la rebaja del IVA de estos productos o incluso aplicar un tipo 0. Tal y como denunció ayer LA RAZÓN, las mascarillas soportan actualmente un impuesto del 21% en vez de uno superreducido del 4% pese a tratarse ahora de un producto de primera necesidad.

El Gobierno, según las mismas fuentes, estudia dar marcha atrás y proceder a la rebaja, aunque contemplaría hacerla selectiva, de manera que beneficiase a compradores públicos como, por ejemplo, hospitales. Aún se desconoce si afectaría a las farmacias y, por tanto, a los ciudadanos de a pie. A falta de tomar una decisión final, los distribuidores intentan en las últimas horas tomar medidas para sortear ese previsible desabastecimiento.

Cofares anunció el cierre de una operación comercial para distribuir gradualmente 180 millones de mascarillas en las farmacias. Ayer ya repartió 4 de los 20 millones de unidades que repartiá esta semana. La operación es importante, porque el 95% de las boticas de nuestro país reciben pedidos de esta cooperativa al menos dos veces al día.

El anuncio se produjo 24 horas antes de que la Comisión Interministerial de Precios dictamine el coste al que podrán comercializarse. El Gobierno ha encomendado a la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia que elabore la propuesta. Se trata del mismo órgano implicado en dos escándalos: el envío a las Comunidades de una partida de miles de mascarillas defectuosas, así como en el reparto también de miles de test defectuoso.