Vieja y nueva normalidad

Comparecencia Pedro Sánchez en la Moncloa
Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa telemática ofrecida este martes, cuadragésimo quinto día del estado de alarma por el coronavirus.MONCLOAEFE

Ahora que tanto se habla de nueva normalidad, sobra decir que lo que en realidad queremos los españoles es volver a la vieja normalidad, o sea, a la normalidad de siempre que nos permita salir a la calle, tomar el sol, comprar en cualquier comercio, tapear en los bares y ver el fútbol en los estadios. El gobierno nos promete un mes de julio esplendoroso cual nuevo paraíso que le tendríamos que agradecer a nuestros egregios gobernantes Pedro Pablo Sánchez Iglesias.

La realidad es que estamos ya un poco hartos de sus nuevas y viejas promesas. La nueva normalidad que anuncian suena a cosa soviética con nacionalizaciones, economía dirigida y libertades recortadas. Preferiríamos, la verdad, que el Gobierno aclarara el fiasco de los test y las mascarillas, y nos dijera de una vez cuántas personas han muerto en España por esta epidemia que no hemos sido capaces ni de prevenir ni de controlar, por mucho que algunos ahora se quieran colgar todo tipo de medallas.