El confinamiento dispara el estreñimiento

Los expertos alertan de un aumento de consultas relacionadas con problemas del tránsito intestinal

Los expertos recomiendan el consumo habitual de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres por su alto contenido en fibra para evitar el estreñimiento
Los expertos recomiendan el consumo habitual de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres por su alto contenido en fibra para evitar el estreñimiento

Los daños colaterales que ha provocado el confinamiento durante los últimos dos meses son numerosos a muchos niveles, incluido el intestino. De hecho, aunque no existen datos al respecto, los expertos confirman que «el número de personas que ha acudido al hospital con problemas relacionados con el estreñimiento ha aumentado considerablemente, sobre todo entre los más mayores o con pluripatologías previas», asegura Francisco Javier Carrasco, coordinador del Grupo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Y esta misma idea la ratifica Rocío Escalante, farmacéutica titular de Arbosana Farmacia, quien confirma que «sí hemos tenido un incremento de consultas directamente en la farmacia por esta patología».

La relación entre el «encierro» en casa y el aumento del estreñimiento parece directo a ojos de los especialistas. «Este problema intestinal es una de las consecuencias más frecuentes del confinamiento debido a su estrecha vinculación con los hábitos de alimentación y la ausencia de ejercicio físico», asegura Mónica Pérez, presidenta de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Extremadura, perteneciente al Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas. El confinamiento ha hecho que «personas que habitualmente no padecen este problema, ahora hayan notado los primeros síntomas o molestias, sobre todo entre quienes han modificado mucho su dieta y estilo de vida», apunta Carrasco. Sin embargo, lo más frecuente es que «el estreñimiento se haya agravado entre quienes ya lo padecían, causando ahora molestias más frecuentes donde antes era algo esporádico», explica Escalante, quien recomienda «la consulta inmediata con un especialista si la frecuencia de evacuación no es diaria, para estudiar factores y mejorar también así la calidad de vida del paciente».

RADIOGRAFÍA DEL ESTREÑIMIENTO
RADIOGRAFÍA DEL ESTREÑIMIENTO FOTO: José Maluenda

¿Qué provoca el estreñimiento?

No poder realizar ejercicio físico, alargar las horas de sobremesa, beber menos agua porque no hay sensación de sed o aumentar el consumo de picoteo entre horas, casi siempre poco saludable, son algunas de las razones que apuntan los especialistas a la hora de explicar la falta de movilidad intestinal en estas semanas. Y a ello se suma «la ingesta de algunos medicamentos, que incluso en esta etapa se han consumido en mayor medida, como ansiolíticos, antidepresivos o diuréticos, entre otros», advierte Pérez.

Y en esto también coincide Escalante, quien aclara que «cuando son fármacos pautados por un especialista siempre se tiene en cuenta este factor para evitarlo. También existen algunos estimulantes del tránsito intestinal que pueden provocar el efecto contrario si se abusa de su consumo. Por ello, es necesario siempre consultar con un especialista o farmacéutico las recomendaciones de medicación o interacciones de fármacos», insiste Escalante.

Y es que, aunque parezca un mal menor, lo cierto es que el estreñimiento puede provocar consecuencias graves a largo plazo: «Las complicaciones más frecuentes son la aparición de hemorroides o fisuras anales, flatulencia y dolor abdominal. También pueden aparecer divertículos, retención y obstrucción intestinal», detalla Pérez.

¿Cómo evitar el estreñimiento?

Por ello, ante los primeros síntomas, resulta imprescindible «mejorar la dieta, porque es el factor más decisivo», asegura Carrasco. De esta manera, Pérez advierte que es clave «asegurar el aporte de fibra y de la hidratación, principalmente con agua, pero también pueden tomarse licuados, infusiones o café, entre otros, evitando la ingesta de alcohol. También resulta adecuado incluir alimentos de origen vegetal en todas las comidas: verduras (ensaladas, purés, gazpacho, salteados, etc.); fruta (ya sea como postre o tentempié y mejor con piel previamente lavada); legumbres (en guisos, ensaladas, hummus o incluso hamburguesas); cereales integrales (pan, pasta, copos de cereales o harina integral); frutos secos y semillas. Sin olvidar que el consumo de probióticos ayuda a mejorar la flora intestinal, así como las grasas de buena calidad como la que encontramos en frutos secos y semillas o aceite de oliva virgen extra».