Neumonía, la llave para detectar otras infecciones

Su diagnóstico diferencial en urgencias es clave para identificar el VIH o hepatitis víricas

Tras semanas en las que los hospitales españoles han vivido la crisis del Covid-19, el diagnóstico diferencial en pacientes que acuden a los servicios de urgencias y presentan un cuadro de neumonía se hace más relevante que nunca. Con el objetivo de actualizar y formar a especialistas en urgencias y emergencias, la Sociedad Española de Medicina de Emergencias (Semes), con la colaboración de Gilead Sciences, organizó la jornada «Abordaje del diagnóstico de la Neumonía en tiempos de Covid-19. Preparándonos para segunda oleada»; de esta manera los expertos pusieron en común lo aprendido estas semanas y evaluaron el mejor abordaje del paciente con neumonía adquirida en la comunidad (NAC) que se atiende en la urgencia hospitalaria, que necesariamente debe incluir el descarte de otras posibles infecciones subyacentes (como el VIH, hepatitis, ITS, etc.).

Moderada por el doctor Juan González del Castillo, del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico de Madrid y coordinador de Infurg-Semes (el grupo de trabajo de infecciones de esta sociedad, que vela por la calidad de la asistencia en urgencias y emergencias en el ámbito de las infecciones), destacó que «tenemos que tener presente que la neumonía adquirida en la comunidad es un proceso ligado al VIH. Es una de las enfermedades definitorias de sida y una de las causas más frecuentes de diagnóstico de VIH. Por otra parte, hasta un 15% de los pacientes con NAC podrían ser VIH positivos. Es importante realizar una serología para la determinación de infección por el VIH en los pacientes con sospecha de NAC, ya que el diagnóstico puede tener consecuencias en su pronóstico. Además, sistematizar la solicitud de serología en estos pacientes puede ayudarnos a mejorar las tasas de diagnóstico precoz en España, lo que tendría un gran impacto en Salud Pública».

En España, de las nuevas infecciones de VIH diagnosticadas cada año, aproximadamente un 48% son diagnósticos tardíos. Esto tiene implicaciones como pueden ser un peor pronóstico de los pacientes o implicaciones desde la perspectiva de salud pública, ya que los pacientes que desconocen su estado serológico pueden seguir trasmitiendo el virus. «Estos pacientes no acuden habitualmente a otro nivel asistencial y su único contacto con el sistema sanitario puede ser el servicio de urgencias. No debemos desaprovechar esta oportunidad para solicitar la serología y así mejorar las tasas de infección oculta y diagnóstico tardío de VIH. Tendrá implicaciones en el pronóstico del paciente, en Salud Publica y será coste-eficiente», añadió.

Cerca del 75% de las NAC son atendidas por las urgencias hospitalarias. La infección por VIH en España continúa siendo un problema de salud pública, ya que unas 146.450 personas viven aún con este virus y 20.222 están sin diagnosticar.