Que alguien calle a Bolsonaro

El presidente de Brasil, Bolsonaro, no ha podido hacerlo peor en la crisis del coronavirus. Forma parte, con Trump y Boris Johnson, de ese tridente de dirigentes «sobraos» que restaron importancia a la Covid («una gripecilla de nada»), y después se han visto azotados por la pandemia, tanto por el número de muertos en sus países, como por haber sufrido en propia carne la enfermedad.

Deseando que todo el mundo se recupere del contagio, como no puede ser de otra manera, no podemos por menos que reconocer la inoportunidad de comportamientos como el del presidente brasileño, desafiando al virus, saltándose todas las reglas de seguridad, despreciando las mascarillas, haciendo caso omiso a los consejos de la OMS y de las autoridades sanitarias de su nación.

Bolsonaro ya ha hecho bastante el ridículo y no debería tentar más a la suerte. Van más de 50.000 muertos en Brasil, y apenas ha llegado el invierno.