Las comorbilidades del VIH suben un 50% el coste sanitario

La edad, otro factor clave en el costo, pues es un 20% superior en pacientes de 50 años o más

El trabajo analizó el uso de recursos en personas con VIH a lo largo de 11 años, de 2007 a 2017
El trabajo analizó el uso de recursos en personas con VIH a lo largo de 11 años, de 2007 a 2017DreamstimeGasto sanitario en VIH

El coste sanitario de un paciente que vive con VIH con tres o más comorbilidades se incrementa un 65% respecto a un paciente sin comorbilidades; un 36% respecto a un paciente con una comorbilidad, y un 25% respecto a un paciente con dos comorbilidades, según los resultados del estudio «Uso de recursos sanitarios y coste de la gestión de las comorbilidades no relacionadas con el VIH en personas que viven con el virus en una cohorte española de 2007 a 2017». El trabajo, apoyado por Gilead y cuyo investigador principal es Pompeyo Viciana, del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, ha tenido como objetivo estimar el coste y el uso de recursos sanitarios asociados a la prevalencia de las comorbilidades en las personas que viven con VIH en una cohorte española a lo largo de 11 años, de 2007 a 2017.

El estudio, presentado durante la celebración del 23 Congreso Internacional AIDS 20, concluye que la presencia de comorbilidades aumenta el coste sanitario del paciente con VIH un 47%. Asimismo, la edad también es un factor clave para tener en cuenta a la hora de evaluar los costes sanitarios de su tratamiento y seguimiento, ya que es un 20% superior cuando el paciente tiene 50 años o más.

En palabras de la doctora Yusnelkis Milanés, del mismo centro hospitalario e investigadora del estudio, «la cohorte se dividió en dos grupos, las personas diagnosticadas antes de 2007 y las de después de ese año. El análisis se realizó de forma exhaustiva incluyendo los costes asociados a consultas hospitalarias (específicas de la infección VIH y no específicas por comorbilidades), consultas de urgencias, hospitalizaciones, así como el coste de las analíticas convencionales, analíticas de inmunovirología, serología, pruebas diagnósticas (incluyendo radiología, microbiología y anatomía patológica) y, finalmente, tratamiento antirretroviral».

La presencia de comorbilidades incrementa el coste sanitario total. En pacientes con tres o más comorbilidades se multiplica por 4,7 con respecto a no tener ninguna. A medida que se aumenta su número, disminuye el peso del coste de la terapia antirretroviral (TAR) sobre el total del coste sanitario del paciente con VIH, pasando de ser un 90,7% del total del coste sanitario en un paciente sin comorbilidades en el año 2015 a un 32% en el mismo año en un paciente con tres o más. Así, el coste sube hasta un 59% en pacientes con tres o más comorbilidades con respecto a aquellos que no tienen. Esto refuerza el consumo de recursos y el impacto en el coste sanitario total que lleva implícito el manejo de las comorbilidades.