Los congresos médicos corren peligro de muerte

Lluvia de críticas al Gobierno por querer prohibir que la industria farmacéutica y tecnológica financie la formación continuada de los sanitarios

La decisión del Gobierno de impedir que la industria farmacéutica financie la formación de los sanitarios y que nutra de fondos a las asociaciones de pacientes no para de generar reacciones adversas. El último en sumarse a las críticas es el llamado Foro MICE, un organismo que nació en 2012 y que cuenta con actores relevantes de la industria de congresos, cada vez más relevante en España. En un comunicado, el foro apela a la Comisión Parlamentaria para la Reconstrucción Social y Económcia para que rectique su dictamen, con el fin de que los laboratorios y las empresas tecnológicas puedan seguir financiando esa actividad.

La Comisión propone tomar medidas para financiación pública de formación continuada de los profesionales sanitarios a cargo de las administraciones públicas, pero, a día de hoy, se desconoce a cuánto ascenderá esa financiación y de dónde saldrán los fondos. Según el Foro MICE, “esta prohibición de apoyo directo o indirecto de la industria supondrá la posible desaparición de los congresos científicos del sector sanitario que, hasta la fecha, contaban con el respaldo de la industria farmacéutica y tecnológica”.

El foro añade que “la redacción actual de este apartado no hace sino entorpecer las relaciones y buenas prácticas que desde hace años se han mantenido entre el sector congresual y la industria farmacéutica y tecnológica”, afirma Matilde Almandoz, presidenta de este órgano. En este sentido, diferentes asociaciones muestran su profunda preocupación sobre el posible desenlace de las conclusiones del Grupo de Trabajo y de Sanidad Pública, lo que “condenaría a la actividad congresual a su desaparición, dadas las condiciones actuales de las sociedades científicas y de las asociaciones de pacientes en las España real de la post-pandemia”.

Recuerda, asimismo, que las sociedades científico-médicas, principales promotoras de las reuniones y congresos del sector sanitario, y la industria farmacéutica y tecnológica, se rigen por estrictos códigos en permanente actualización, aplicados tanto por Fenin como por Farmaindustria, en vistas a garantizar la transparencia y el comportamiento ético, así como la protección de la independencia de los profesionales sanitarios.