Simón niega la «catástrofe» nacional y pone el foco en Madrid

«La gran parte de diagnósticos y muertes se deben a la Comunidad», señala, y reconoce que los contagios crecen pese al esfuerzo de control

El Ministerio de Sanidad notificó ayer 23.572 casos de COVID-19 desde este viernes (lo que supone casi 8.000 al día), de los cuales 2.489 fueron diagnosticados en las últimas 24 horas, (en comparación con los 3.829 del último informe), según reveló el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. «Son cifras que siguen siendo altas, pero que hay que contextualizarlas en un marco alto de detección de casos, de los cuales son muchos asintomáticos», dijo Simón, por lo que consideró que la evolución de la epidemia continúa «estable». Las comunidades autónomas con más casos diagnosticados el día previo fueron Madrid (554), Andalucía (308), País Vasco (394) y Aragón (192).

El número de personas fallecidas la última semana también registró un ascenso, pasando de las 129 comunicadas el viernes a las 141 de ayer. Un total de 29.094 personas han perdido la vida en nuestro país desde que se desató la pandemia. La mayor parte de los decesos se produjeron en Madrid (66), Andalucía (20) y Castilla-León (16). En total, la cifra de fallecidos por la COVID-19 en España asciende a 29.094 personas. En este sentido, Simón informó de que «más del 50% tienen más de 85 años y la práctica totalidad tienen más de 65 años».

El número de pruebas diagnósticas PCR «sigue aumentando», aunque la mayor parte de ellas se realiza en zonas con transmisión o con brotes conocidos, aunque Simón resaltó que, pese al esfuerzo diagnóstico, la transmisión sigue creciendo, lo que implica que en este momento hay 6.957 pacientes ingresados con COVID-19 en hospitales, lo que representa «un 6% de la capacidad total hospitalaria».

El epidemiólogo se centró en el caso de Madrid «que registra una gran parte de los diagnósticos y las defunciones», con casi un tercio del total de casos notificados (7.343 más que el informe anterior), y que está por encima del 20% en cuanto a nuevos casos, y es la comunidad que registra mayor ocupación hospitalaria, que «ha pasado del 14 al 16%» de camas ocupadas por pacientes de la enfermedad. Aragón también mantiene una presión hospitalaria muy alta, con un 13% de las camas ocupadas por enfermos de la covid, dato que baja al 11% en Baleares y País Vasco.

En los últimos 7 días se han registrado 1.656 ingresos en hospitales (134.231 desde que el virus llegó a nuestro país) y 133 en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), para un total de 846, y ya son 12.312 las personas que han sido ingresadas en este servicio desde que comenzó la pandemia. Respecto al pasado viernes, 301 personas han sido dadas de alta tras superar la enfermedad.

Respecto al porcentaje de casos de personas asintómaticas que se detecta, estaría en torno al 50%, y la edad media de los nuevos contagios (el 55%) se situaría en torno a los 40 años. Simón señaló en la rueda de prensa que la incidencia del virus en niños «es más alta ahora de lo que fue en su momento», y que la mayoría de los jóvenes en edad académica (sobre todo en el grupo de 16-17 años) «tienen una incidencia relativamente alta» de contagios. No obstante, recordó que la «gran mayoría son asintomáticos», y que «su nivel de hospitalización está por debajo del 1%».

Balance del mes de agosto

El director del CCAES, Fernando Simón, manifestó tener un sabor «agridulce» respecto a la evolución de la epidemia durante agosto, ya que, a pesar de que han aumentado mucho las pruebas (casi el doble de finales de julio), se ha producido un aumento «muy importante de los casos y de la transmisión». «Ahora mismo detectamos casi el mismo número de casos que en el pico de finales de marzo y principios de abril. Aunque son muy distintos, seguimos teniendo un incremento de la transmisión y eso no nos deja dormir tranquilos», reconoció, y recalcó que hay zonas «muy pobladas», como por ejemplo Madrid, donde hay mucha movilidad, en las que el control de la transmisión «no es fácil» y «la situación genera inquietud».

No obstante, el epidemiólogo informó de que «poco a poco» se van controlando los brotes asociados al ámbito social y, en concreto, al ocio nocturno, si bien insistió en el que el control del virus en estos ambientes está siendo «muy poquito a poco». «Hay que aprender a convivir con el virus», añadió, «pero controlándolo al máximo», lo cual «no quiere decir que haya que mantener a la población encerrada».

El objetivo fundamental es evitar el colapso del sistema sanitario: «La situación epidémica, aunque no es buena, no es catastrófica y estamos consiguiendo que los sistemas funcionen correctamente», afirmó Simón, tras esperar que las medidas que se están aplicando en las zonas más afectadas por el coronavirus, como Madrid, reduzcan la presión sanitaria que en algunos hospitales y servicios de Atención Primaria se puede estar experimentando.