Qué es el linfoma de Hodgkin, el cáncer que padece Carla Suárez

La tenista ha comunicado en su cuenta de Twitter que ha comenzado la quimioterapia

Carla Suárez ha anunciado en sus redes sociales que padece linfoma de Hodgkin, también conocido como enfermedad de Hodgkin, un cáncer de la sangre poco común que comienza en el sistema linfático. Se trata de la misma enfermedad que sufrió Dani Rovira y que recientemente ha anunciado haberse curado.

Los dos tipos principales de linfoma son el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. Alrededor del 90 por ciento de las personas con un diagnóstico de linfoma tiene linfoma no Hodgkin (NHL, por sus siglas en inglés); el resto tiene linfoma de Hodgkin.

El linfoma empieza con un cambio en un linfocito (un tipo de glóbulo blanco). El cambio en el linfocito lo convierte en una célula de linfoma. Las células de linfoma se amontonan y forman masas de células de linfoma. Estas masas se agrupan en los ganglios linfáticos o en otras partes del cuerpo.

El primer signo de la enfermedad de Hodgkin es un ganglio linfático de gran tamaño que puede diseminarse a los ganglios cercanos y, más adelante, llegar a los pulmones, el hígado o la médula ósea. La causa es desconocida.

Síntomas

  • Inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o la ingle
  • Fiebre y escalofríos
  • Sudores nocturnos
  • Cansancio
  • Pérdida de peso
  • Pérdida del apetito
  • Picazón en la piel

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad de Hodgkin, los médicos utilizan exámenes físicos y antecedentes familiares, análisis de sangre o la llamada “biopsia de ganglio linfático”.

¿Cómo se hace una biopsia de ganglio linfático?

  • Un cirujano saca todo o parte de un ganglio linfático agrandado.
  • Un patólogo examina el ganglio linfático al microscopio (un patólogo es un médico que identifica enfermedades examinando células y tejidos al microscopio).

El médico también podrá hacer otras pruebas para estadificar la enfermedad, es decir, para determinar cuánto se ha extendido.

Tratamiento

El tratamiento varía dependiendo del tipo de linfoma de Hodgkin y de cuánto se ha extendido. En alrededor del 75 por ciento de los pacientes, el linfoma de Hodgkin se puede curar. La tasa de curación en los pacientes más jóvenes es mayor de 90 por ciento.

El tratamiento más común es la quimioterapia con una combinación de fármacos junto con un tipo de radioterapia denominada “radioterapia de campo afectado”, en la que se administra radiación solo a las áreas del cuerpo afectadas por el linfoma.

Este tipo de radioterapia utiliza rayos de alta energía dirigidos a las células del linfoma de Hodgkin. Las demás partes del cuerpo se protegen para reducir los daños a las células sanas.

La quimioterapia sin radioterapia tal vez sea la opción de tratamiento para pacientes con linfoma de Hodgkin muy extendido que presentan fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso. La quimioterapia se administra en “ciclos”, por lo general con varias semanas entre uno y otro. Es necesario administrar una serie de ciclos. El tratamiento puede durar de 6 a 10 meses.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer y Leukemia & Lymphoma Society® (LLS)