El Gobierno usa a Ayuso para tapar su incompetencia

La presidenta casi fue crucificada por entregar mascarillas buenas y crear un pionero hospital para pandemias

Aunque la inició ya durante la primera oleada de la pandemia, el Gobierno ha decidido echar ahora el resto y magnificar su campaña contra la Comunidad de Madrid. El objetivo es doble: por un lado, apartar a su rival Isabel Díaz Ayuso y, por otro, desviar hacia ella su atención para que el común de los mortales no caiga en la cuenta de quiénes son realmente los responsables de que España lidere la lista negra de países con más muertes por millón de habitantes y el hundimiento económico de toda la Unión Europea.

El mismo Gobierno que reaccionó tarde y mal el 8-M y que avaló las manifestaciones de los antimascarillas en la capital es ahora el que trata de fustigar a Díaz Ayuso, sabedor de que un feudo de seis millones de habitantes será pasto del coronavirus con el regreso de las vacaciones o la vuelta al colegio.

Con el fin de lograr que tan nauseabunda campaña surta sus efectos y abone el terreno para una posible moción de censura en Madrid, el Gobierno y sus socios acuden a todo tipo de artimañas, como ya hicieron durante los funestos meses de marzo, abril y mayo, cuando Díaz Ayuso casi fue crucificada por entregar mascarillas buenas a la población, levantar Ifema o iniciar la construcción de un hospital de pandemias que ahora tratan de copiar otras autonomías. En tan sucia campaña colaboran, además, Illa y Simón, cuya incapacidad manifiesta queda acreditada con las cifras que arroja España.